Saturday, February 14, 2015

Vallegrande, en el corazón de los valles cruceños

La ruta del Che, que es un circuito histórico, cultural y ecológico es lo más visitado de la provincia Vallegrande; sin embargo, nuevos atractivos aparecen en la región. La ruta del pescado puede ser recorrida en dos días y una noche. La aventura comienza en la capital de la provincia, continúa en Masicurí, Vado del Yeso y concluye en el río Ñancaguasú.

También se puede visitar La Pajcha de Piraimiri (cascada de 80 metros de altura) o el Mirador de la Centinela, pueblo y puerto Mauricio, lugar donde fue emboscado el grupo de la guerrillera Tania y la casa de Honorato Rojas (campesino que traicionó a los guerrilleros). El turismo vivencial puede comenzar con un desayuno típico: la ambrosía. Masicuri está situado a 95 kilómetros de Vallegrande, mientras que Vado del Yeso se encuentra a 120 kilómetros. Se recomienda llevar ropa de abrigo, protector solar y zapatillas para caminar.

Otra zona turística, muy poco conocida pero que muestra la historia milenaria y maravillas de la naturaleza, es la ruta entre piedras, pajchas y pinturas que se recorre en dos días y una noche. Parte de Vallegrande y continúa por La Laja, Moromoro y Pajchapata.

Naturaleza
La Cueva de Paja Colorada es considerada el sitio de pinturas rupestres más importantes de Sudamérica por la antigüedad a la que corresponden estas representaciones. También son atractivos el cerro del cincho redondo, la Tortuga de Piedra y la Pajchapata, considerada la cascada más alta de Bolivia, con aproximadamente 200 metros de altura. La ruta del jardín de las delicias es otra opción para el turista en Vallegrande.

Los licores de frutas silvestres y los paisajes de la zona también son imperdibles para el visitante.

El carnaval vallegrandino, que recibe la visita de entre 10 y 20 mil visitantes, copa toda la oferta de camas, pero con la gentileza y cordialidad de los vallegrandinos, todos tienen su espacio asegurado.

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