Casas inundadas, sembradíos y animales perdidos, además de 11 víctimas fatales, es el saldo inicial de una de las mayores tragedias sucedidas en los últimos años en los municipios Santa Rosa, San Borja, Reyes y Rurrenabaque, de la provincia Ballivián (Beni).
El alcalde de Rurrenabaque, Yerko Núñez, solicitó al Gobierno nacional y a la Gobernación más recursos tantos humanos como económicos, pues hasta el momento el municipio es el que está cubriendo la mayor parte de los gastos operativos y del personal que ha llegado a la zona para colaborar.
Pidió también fortalecer las tareas de rescate y de evacuación debido a que los problemas tienden a agravarse debido a las incesantes lluvias que caen desde hace varios días en la región. “No deja de llover, esto nos dificulta mucho ya que la necesidad de alimentos, vituallas y medicamentos sigue creciendo”, dijo.
Entre las comunidades que han sido evacuadas a causa de deslizamientos de cerros y desbordes de arroyos están El Cerrito, Poza Blanca, Los Ambaibos y Los Sauces. Son 650 familias que han sido llevadas a zonas altas y distribuidas en cuatro albergues adecuados en la parroquia, el mercado municipal y en dos establecimientos educativos.
Núñez también se refirió a que producto del deceso de cuatro marineros que formaban parte de los grupos de rescate, la Fuerza Naval ha mermado el envío de sus efectivos para colaborar en las labores de salvamento. “Existe un poco de temor”, apuntó.
Santa Rosa: sicurís y lagartos en los canchones de las casas
Más de 50 familias han sido evacuadas de sus casas en las comunidades El Mocón y San Cristóbal producto del rebalse del río Yata en el municipio de Santa Rosa. De momento no se reportan víctimas fatales, pero sí un gran perjuicio para los lugareños, que han perdido sus sembradíos y han visto cómo sus animales han perecido entre las aguas.
Algo que alarma también en este municipio es la presencia de lagartos y sicurís dentro de la zona urbana, pues la inundación de las casas permite esta situación. “Hay víboras de hasta tres metros o más rondando por los canchones de las casas; también he visto lagartos”, dijo Erwin Muller, periodista de radio Melodía Pampeña.
Hasta el lugar llegó el gobernador de Beni, Carmelo Lens, que entregó raciones para 150 familias (promedio de cinco integrantes) por el lapso de un mes. La ayuda fue entregada al alcalde municipal Javier Nogales.
Mil familias afectadas en San Borja
La Unidad de Riesgos y Desastres de la Alcaldía borjana informó sobre unas 300 comunidades que fueron afectadas por las inclemencias del tiempo y que están sufriendo por las inundaciones producto del desborde del río Maniqui.
José Alfredo Vaca, responsable de la unidad, manifestó que las comunidades más afectadas son Tacuaral, Cedral y Puerto Triunfo, de donde se evacuó a cerca de 100 familias que vivían en estas zonas. “Los damnificados suman 1.000 familias aproximadamente en todas las comunidades”, apuntó.
A diferencia de los otros municipios inundados en la provincia Ballivián, en San Borja la zona urbana también fue afectada. El barrio El Tejar quedó anegado por el agua y las 20 familias que habitaban el lugar fueron evacuadas por disposición de las autoridades.
Reyes, carreteras anegadas dejan incomunicado a este municipio
Desde la Alcaldía Municipal se indicó que cerca del 50% de la población ha sido afectada por las inundaciones que ocasionaron la pérdida de viviendas, sembradíos, además de dejar caminos intransitables.
Los cinco días continuos de lluvias dejaron intransitables las vías de acceso a esa región, que ha quedado anegada, por lo que las autoridades municipales claman por ayuda a la Gobernación y al Gobierno central solicitando maquinaria y vituallas.
Postergan inicio de clases en zonas inundadas
El ministro de Educación, Roberto Aguilar, expresó que en regiones con situación de crisis y emergencia, provocada por las lluvias e inundaciones, no se iniciarán las labores escolares, previstas para este lunes 3 de febrero.
Aguilar dijo que se elabora un informe en el que se determinará cuántas serán las unidades educativas que no iniciarán labores escolares hasta “que hayan bajado las aguas y no haya peligro”.
Thursday, January 30, 2014
Inundaciones dañan 80 % de Cliza
En la zona de Huañakawa, municipio de Cliza, ayer el panorama era desolador debido a que las aguas del río Retamas se desbordaron por tercera vez consecutiva en enero. Todas las viviendas en la zona fueron alcanzadas por las aguas que superaron el metro de altura y ocasionaron el desplome de las paredes de adobe.
Camiones, camionetas y taxis trasladaban ayer colchones, roperos, catres y refrigeradores, mientras los habitantes continuaban sacando de sus casas otros enseres domésticos, por temor a que las viviendas se desplomen completamente.
Muchos niños tenían la ropa mojada y algunos jugaban en medio de las aguas turbias; otros, en cambio, lloraban en la calle por temor a que su vivienda se desplome.
Es el caso de Natalia, de 10 años, que llora de miedo e incertidumbre después de que uno de los muros de su casa se cayó frente de ella.
“Párate en la calle, ahí en el medio”, le grita su madre, mientras ella sólo atina a llorar y agarra de la mano a sus dos hermanitas menores que no saben lo que pasa.
“Mis zapatos se los llevó el agua”, contó Félix Cotrina, de 10 años, quien lleva puesto un corto, una polera y tiene los pies descalzos, porque su casa se destruyó y ahora está alojado en la escuela Libertad con su mamá y su tres hermanos. Su padre y su hermano mayor se quedaron en lo que queda de su vivienda para cuidar su pertenencias.
“¡Ayuden, ayuden esta pared se va a caer, hay que sacar las cosas al patio!”, dicen los vecinos de Corina Valdivia que está embarazada de unos 8 meses y que saca sus enseres domésticos con ayuda de vecinos y efectivos del SAR-FAB.
El panorama es similar en todo el municipio de Cliza, el más afectado por el desborde de los ríos Cliza y Toco tras la lluvia la madrugada de ayer y que afectó además a 53 comunidades.
“No me miren nomás, ayúdenme a rescatar mis cosas”, fueron las palabras de Eufonía Vallejos, una mujer de unos 45 años de edad, que tenía la mirada perdida, la ropa mojada, además de la cara y el cabello cubierto de barro. Cuenta que trabajó toda la noche para rescatar sus pertenencias porque los cimientos y las paredes de su casa empezaron a ceder por las constantes llegadas del agua. “Qué voy hacer, mi casa se va a caer las paredes están rajadas. Necesitamos ayuda por favor, que nos traigan bombas, tubos para sacar el agua”. También comentó que dormiría en el patio de su casa porque hay riesgo de que se derrumbe en cualquier momento.
Daños
El alcalde de Cliza, Freddy Vargas, afirmó que los daños son incalculables debido a que las aguas afectaron el 80 por ciento del municipio y a 53 comunidades. Los daños agrícolas y pecuarios son cuantiosos. Las comunidades más afectadas son Huañacawa, Tacoloma, Ucureña, Flores Rancho, Wasacalle y Mosoj Rancho. “El agua se ha llevado gallinas, palomas y chanchos, los cultivos de maíz están anegados. No quiero ni recordar como las casas se desplomaban en la madrugada haciendo llorar a nuestra gente", dijo Vargas.
Afirmó que la construcción de una presa en la unión de los ríos Toco y Cliza sería una alternativa para evitar desbordes en el futuro.
Desastres en Colcapirhua
Las zonas de Sumunpaya y Sumunpaya Cullco del municipio de Colcapirhua también fueron afectadas ayer por el desborde del río Supaycalle, informó el Oficial Mayor Técnico de ese municipio, Marco Salguero.
Aseguró que unas 40 viviendas fueron inundadas y se evacuaron a 20 familias a la unidad educativa Simón Bolívar y a una cancha múltiple de Sumunpaya. Salguero afirmó que se realizan trabajos en la zona con maquinaria del municipio para reforzar las partes del río que presentaron desbordes.
El pasado fin de semana y el martes el municipio también sufrió el desborde del río Papamayu que afectó a unas 54 familias en la zona de Esquilan Grande. Ahora el municipio cuantifica que tienen unas 320 hectáreas de cultivos de maíz y alfalfa dañados y más de 60 familias evacuadas.
Capinota también presentó afectación por la lluvias en el Valle Alto y en la zona andina del departamento se reportaron deslizamientos en los municipios de Tacopaya, Cocapata y Bolívar, informó el responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Gobernación, Óscar Soriano.
Camiones, camionetas y taxis trasladaban ayer colchones, roperos, catres y refrigeradores, mientras los habitantes continuaban sacando de sus casas otros enseres domésticos, por temor a que las viviendas se desplomen completamente.
Muchos niños tenían la ropa mojada y algunos jugaban en medio de las aguas turbias; otros, en cambio, lloraban en la calle por temor a que su vivienda se desplome.
Es el caso de Natalia, de 10 años, que llora de miedo e incertidumbre después de que uno de los muros de su casa se cayó frente de ella.
“Párate en la calle, ahí en el medio”, le grita su madre, mientras ella sólo atina a llorar y agarra de la mano a sus dos hermanitas menores que no saben lo que pasa.
“Mis zapatos se los llevó el agua”, contó Félix Cotrina, de 10 años, quien lleva puesto un corto, una polera y tiene los pies descalzos, porque su casa se destruyó y ahora está alojado en la escuela Libertad con su mamá y su tres hermanos. Su padre y su hermano mayor se quedaron en lo que queda de su vivienda para cuidar su pertenencias.
“¡Ayuden, ayuden esta pared se va a caer, hay que sacar las cosas al patio!”, dicen los vecinos de Corina Valdivia que está embarazada de unos 8 meses y que saca sus enseres domésticos con ayuda de vecinos y efectivos del SAR-FAB.
El panorama es similar en todo el municipio de Cliza, el más afectado por el desborde de los ríos Cliza y Toco tras la lluvia la madrugada de ayer y que afectó además a 53 comunidades.
“No me miren nomás, ayúdenme a rescatar mis cosas”, fueron las palabras de Eufonía Vallejos, una mujer de unos 45 años de edad, que tenía la mirada perdida, la ropa mojada, además de la cara y el cabello cubierto de barro. Cuenta que trabajó toda la noche para rescatar sus pertenencias porque los cimientos y las paredes de su casa empezaron a ceder por las constantes llegadas del agua. “Qué voy hacer, mi casa se va a caer las paredes están rajadas. Necesitamos ayuda por favor, que nos traigan bombas, tubos para sacar el agua”. También comentó que dormiría en el patio de su casa porque hay riesgo de que se derrumbe en cualquier momento.
Daños
El alcalde de Cliza, Freddy Vargas, afirmó que los daños son incalculables debido a que las aguas afectaron el 80 por ciento del municipio y a 53 comunidades. Los daños agrícolas y pecuarios son cuantiosos. Las comunidades más afectadas son Huañacawa, Tacoloma, Ucureña, Flores Rancho, Wasacalle y Mosoj Rancho. “El agua se ha llevado gallinas, palomas y chanchos, los cultivos de maíz están anegados. No quiero ni recordar como las casas se desplomaban en la madrugada haciendo llorar a nuestra gente", dijo Vargas.
Afirmó que la construcción de una presa en la unión de los ríos Toco y Cliza sería una alternativa para evitar desbordes en el futuro.
Desastres en Colcapirhua
Las zonas de Sumunpaya y Sumunpaya Cullco del municipio de Colcapirhua también fueron afectadas ayer por el desborde del río Supaycalle, informó el Oficial Mayor Técnico de ese municipio, Marco Salguero.
Aseguró que unas 40 viviendas fueron inundadas y se evacuaron a 20 familias a la unidad educativa Simón Bolívar y a una cancha múltiple de Sumunpaya. Salguero afirmó que se realizan trabajos en la zona con maquinaria del municipio para reforzar las partes del río que presentaron desbordes.
El pasado fin de semana y el martes el municipio también sufrió el desborde del río Papamayu que afectó a unas 54 familias en la zona de Esquilan Grande. Ahora el municipio cuantifica que tienen unas 320 hectáreas de cultivos de maíz y alfalfa dañados y más de 60 familias evacuadas.
Capinota también presentó afectación por la lluvias en el Valle Alto y en la zona andina del departamento se reportaron deslizamientos en los municipios de Tacopaya, Cocapata y Bolívar, informó el responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Gobernación, Óscar Soriano.
En El Puente hay más de 50 comunidades inundadas
Unas 50 comunidades del municipio de El Puente (Guarayos) están inundadas a consecuencia del desborde del Río Grande, según el alcalde Gabino Vaca, que comentó que el ingreso a la zona es imposible porque los caminos están intransitables y solo se podría llegar en lanchas. En cada uno de los rancheríos afectados hay un promedio de 15 familias, lo que significa que hay cerca de 1.000 grupos familiares damnificados.
Vaca expresó su preocupación porque el municipio no dispone de recursos para rescatar a los damnificados y menos para darles albergue en algún lugar seguro. Dijo que sabe que un grupo del COE de la Gobernación intentará ingresar hoy hasta la zona afectada.
Mientras tanto, el Searpi declaró alerta naranja en los ríos Yapacaní e Ichilo, por las crecidas extraordinarias de 5,6 metros y 12 metros, respectivamente. Luis Aguilera, director de la entidad, dijo que era necesaria la habilitación de los centros de operaciones de emergencias municipales.
La precipitación de 180 mm (litros de agua por metro cuadrado) no se había visto desde hace 15 años.
Hasta ayer, en los municipios de Okinawa (Warnes) y en Colonia Berlín (San Julián), el Río Grande no había roto los defensivos, pero hay vigilia de los campesinos
Migración certifica que Cronenbold viajó a Panamá
La Dirección de Migración certificó que el alcalde de Warnes, Mario Cronenbold, viajó a Panamá con un permiso judicial por razones de salud, por lo que se le suspendió el arraigo de forma temporal.
La coordinadora de la Fiscalía de Sustancias Controladas, Ana Luisa Heredia, confirmó que se trata del primer informe que se recibe sobre el viaje de Cronenbold porque el juez que le dio el permiso, Wilson Arévalo, nunca hizo conocer del caso a la Fiscalía. Señaló que la Fiscalía presentó un requerimiento ante el juzgado para que se revoque la medida sustitutiva de Cronenbold por no acudir para firmar el libro de la Fiscalía. Cronenbold viajó al exterior el 26 de diciembre y regresó el 5 de enero.
La Fiscalía espera que el juez Arévalo señale audiencia para considerar la medida. Cronenbold es procesado hace más de dos años por legitimación de ganancias junto a la exreina de la piña Mariana Molina y otras personas. Él se declara inocente
Montero Invadida por criaderos de mosquitos
La ciudad de Montero se declaró en emergencia por el incremento de los casos de dengue que se ha venido produciendo en la región. En Montero pone en apuros el índice de infestación larvaria que sobrepasó el 7% que exige la norma internacional de salud. El estudio larvario fue levantado recientemente por un biólogo, que constató que existe el riesgo de un posible brote de la enfermedad viral en los hogares de los cinco distritos de la urbe montereña.
De acuerdo con la descripción del estudio, el experto grafica la presencia de basura, malezas, agua estancada, barro y gran cantidad de vasijas procreadoras de larvas infecciosas del mosquito Aedes aegyptis transmisor del dengue.
Tras conocer los resultados del estudio, Sanjinés expresó su preocupación porque los hogares montereños están inundados de basura en descomposición que expulsa virus y bacterias y de criaderos del insecto transmisor del dengue.
Acciones
Debido a este escenario, las autoridades de salud y municipales decretaron la alerta naranja y ha obligado a reunirse mañana de emergencia por segunda vez con los subalcaldes, con la finalidad de planificar la lucha contra el dengue, además de la destrucción de recipientes en los hogares y lotes baldíos, la limpieza de las viviendas, el recojo de llantas y limpieza de canales de desagüe, lo que concluirá con la fumigación intradomiciliaria en los cinco distritos de la población.
La oficial mayor de Desarrollo Humano de la Alcaldía de Montero, Mirtha Sanjinés, reveló que anteriormente ya se planificó una cruzada de saneamiento ambiental
De acuerdo con la descripción del estudio, el experto grafica la presencia de basura, malezas, agua estancada, barro y gran cantidad de vasijas procreadoras de larvas infecciosas del mosquito Aedes aegyptis transmisor del dengue.
Tras conocer los resultados del estudio, Sanjinés expresó su preocupación porque los hogares montereños están inundados de basura en descomposición que expulsa virus y bacterias y de criaderos del insecto transmisor del dengue.
Acciones
Debido a este escenario, las autoridades de salud y municipales decretaron la alerta naranja y ha obligado a reunirse mañana de emergencia por segunda vez con los subalcaldes, con la finalidad de planificar la lucha contra el dengue, además de la destrucción de recipientes en los hogares y lotes baldíos, la limpieza de las viviendas, el recojo de llantas y limpieza de canales de desagüe, lo que concluirá con la fumigación intradomiciliaria en los cinco distritos de la población.
La oficial mayor de Desarrollo Humano de la Alcaldía de Montero, Mirtha Sanjinés, reveló que anteriormente ya se planificó una cruzada de saneamiento ambiental
Controlan situación de familias damnificadas en San Buenaventura
La situación de los afectados en San Buenaventura está controlada, las 17 familias damnificadas fueron reubicadas de manera temporal y son asistidas con alimentos, según el informe del gobernador César Cocarico que inspeccionó la región.
Agregó que efectivamente en esa población hubo afectación por las riadas “parte del cerro se ha deslizado, pero no es de consideración, aunque significa un riesgo. Son ocho casas que fueron afectadas y anegadas por el agua, las familias fueron evacuadas de la primera calle de San Buenaventura, el mismo que está siendo limpiada por un tractor”.
Sostuvo que la preocupación es el río Tacuari, que ingresó con mucha fuerza y arrasó con tres casas que están ubicadas a las orillas del río que hoy por hoy no queda ni siquiera huellas de las viviendas. Hay otras casas que están al borde del río, que corren el mismo riesgo.
Más abajo, dos viviendas desaparecieron del lugar, ya que el río invadió la ribera e incluso alguna granja de pollo se perdió y los habitantes fueron evacuados. En total existen 17 familias que fueron afectadas.
Ahora lo que preocupa es que no cuentan con agua, se rompieron los tubos de abastecimiento, sin embargo estamos enviando también tubos de cuatro pulgadas para que repongan el servicio de agua potable y el abastecimiento de combustible.
Ayer por la tarde el Ministerio de Defensa pasó al sector con dos toneladas de alimentos para estas 17 familias que lo perdieron todo y se seguirá asistiendo hasta que se ubique un lugar donde vivir.
NO SE SUSPENDEN LAS CLASES
Cocarico también informó que en San Buenaventura no existen personas heridas, pero que es importante que las familias damnificadas sean reubicadas en algún sector “hemos pedido carpas para que se habiliten. Ahora escuché a la alcaldesa que podrían suspenderse el inicio de clases escolares, porque están ocupadas las aulas de los colegios por los afectados, esto, es mentira y falso, porque las familias están temporalmente en las viviendas de los docentes, predios que están bajo domino de la UMSA y no están en algún colegio o escuela de San Buenaventura”, señaló.
Mientras que en Tumupasa de San Buenaventura la siembra de caña está totalmente destrozada, porque justo las plantaciones estaban creciendo, y en otro sector quedó afectado, donde la semilla se ha podrido.
OTRAS POBLACIONES
En la población de Chuma existen afectaciones de maíz, durazno, lechugas y serias consecuencias por la granizada que ha pasado. Mientras que en Altiplano Norte parte de Ingavi y los Andes “tenemos problemas fundamentalmente en el municipio de Puerto Pérez, donde muchos cultivos fueron afectados por las granizadas y forrajes como en Qanapapa, sector Karapata, Coana de Pucarani”.
En Sica Sica se desbordó el río, pero no como para alarmarse, al lugar se estaría enviando alimentos. “También tenemos problemas en Ichoca que de manera paulatina se está solucionando el encauce del río. Al otro sector en la carretera a Irupana esta expedita, La Asunta y Caranavi y Alto Beni está siendo inspeccionado hasta llegar a Palos Blancos”, señaló.
Agregó que efectivamente en esa población hubo afectación por las riadas “parte del cerro se ha deslizado, pero no es de consideración, aunque significa un riesgo. Son ocho casas que fueron afectadas y anegadas por el agua, las familias fueron evacuadas de la primera calle de San Buenaventura, el mismo que está siendo limpiada por un tractor”.
Sostuvo que la preocupación es el río Tacuari, que ingresó con mucha fuerza y arrasó con tres casas que están ubicadas a las orillas del río que hoy por hoy no queda ni siquiera huellas de las viviendas. Hay otras casas que están al borde del río, que corren el mismo riesgo.
Más abajo, dos viviendas desaparecieron del lugar, ya que el río invadió la ribera e incluso alguna granja de pollo se perdió y los habitantes fueron evacuados. En total existen 17 familias que fueron afectadas.
Ahora lo que preocupa es que no cuentan con agua, se rompieron los tubos de abastecimiento, sin embargo estamos enviando también tubos de cuatro pulgadas para que repongan el servicio de agua potable y el abastecimiento de combustible.
Ayer por la tarde el Ministerio de Defensa pasó al sector con dos toneladas de alimentos para estas 17 familias que lo perdieron todo y se seguirá asistiendo hasta que se ubique un lugar donde vivir.
NO SE SUSPENDEN LAS CLASES
Cocarico también informó que en San Buenaventura no existen personas heridas, pero que es importante que las familias damnificadas sean reubicadas en algún sector “hemos pedido carpas para que se habiliten. Ahora escuché a la alcaldesa que podrían suspenderse el inicio de clases escolares, porque están ocupadas las aulas de los colegios por los afectados, esto, es mentira y falso, porque las familias están temporalmente en las viviendas de los docentes, predios que están bajo domino de la UMSA y no están en algún colegio o escuela de San Buenaventura”, señaló.
Mientras que en Tumupasa de San Buenaventura la siembra de caña está totalmente destrozada, porque justo las plantaciones estaban creciendo, y en otro sector quedó afectado, donde la semilla se ha podrido.
OTRAS POBLACIONES
En la población de Chuma existen afectaciones de maíz, durazno, lechugas y serias consecuencias por la granizada que ha pasado. Mientras que en Altiplano Norte parte de Ingavi y los Andes “tenemos problemas fundamentalmente en el municipio de Puerto Pérez, donde muchos cultivos fueron afectados por las granizadas y forrajes como en Qanapapa, sector Karapata, Coana de Pucarani”.
En Sica Sica se desbordó el río, pero no como para alarmarse, al lugar se estaría enviando alimentos. “También tenemos problemas en Ichoca que de manera paulatina se está solucionando el encauce del río. Al otro sector en la carretera a Irupana esta expedita, La Asunta y Caranavi y Alto Beni está siendo inspeccionado hasta llegar a Palos Blancos”, señaló.
Plaga afecta 500 hectáreas de pasto en San Ignacio de Velasco
Cerca de 500 hectáreas de pasto en cuatro predios ganaderos del municipio cruceño de San Ignacio de Velasco fueron afectados por una plaga conocida como “salivazo”, que mata al pasto con el que se alimenta el ganado vacuno.
El presidente de la Asociación de Ganaderos de San Ignacio, Mario Hugo Castedo, explicó que está haciendo las gestiones necesarias ante la Gobernación de Santa Cruz y el Gobierno Central para que tomen acciones concretas para importar el insecticida que controla la plaga, cuyo nombre científico es Aeneolamia postica.
“Es un insecto que se come las raíces del pasto y hoy ya está adquiriendo características de un daño muy grande, como si le hubieran pasado el fuego por el pasto. Eso va saltando u puede acabar con los potreros si no se hace un control violento”, explicó Castedo en declaraciones a radio Santa Cruz.
El representante de los ganaderos de la región explicó que las 500 hectáreas afectan a al menos tres propietarios. Además, advirtió que la propagación es rápida debido a que la larva que provoca los daños vuela de un lugar a otro.
El presidente de la Asociación de Ganaderos de San Ignacio, Mario Hugo Castedo, explicó que está haciendo las gestiones necesarias ante la Gobernación de Santa Cruz y el Gobierno Central para que tomen acciones concretas para importar el insecticida que controla la plaga, cuyo nombre científico es Aeneolamia postica.
“Es un insecto que se come las raíces del pasto y hoy ya está adquiriendo características de un daño muy grande, como si le hubieran pasado el fuego por el pasto. Eso va saltando u puede acabar con los potreros si no se hace un control violento”, explicó Castedo en declaraciones a radio Santa Cruz.
El representante de los ganaderos de la región explicó que las 500 hectáreas afectan a al menos tres propietarios. Además, advirtió que la propagación es rápida debido a que la larva que provoca los daños vuela de un lugar a otro.
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