El traslado de la rendición de cuentas del Alcalde de Achacachi a dependencias militares provocó la molestia de los vecinos de este municipio, y posterior enfrentamiento con los ponchos rojos, cuyo grupo brindó apoyo al burgomaestre.
La información corresponde al defensor del Pueblo, David Tezanos, quien en contacto con EL DIARIO, informó que en el lugar ya estaban 30 policías resguardando la seguridad de los vecinos y que estaba en camino un contingente de 100 uniformados más, para evitar que haya más enfrentamientos.
Después de los enfrentamientos suscitados entre vecinos y ponchos rojos, en el municipio de Achacachi, por la tarde de ayer, los ánimos se calmaron en la noche, pero todavía había amenaza de otra arremetida de los partidarios del alcalde Édgar Ramos.
Tezanos señaló que se hacían todos los esfuerzos para que ambas partes depongan sus actitudes, y se pueda alcanzar una solución; mientras tanto había información de que la autoridad se encontraba en el recinto militar del lugar.
HERIDOS
De acuerdo con Tezanos se había registrado cinco heridos, y uno de ellos fue internado en el hospital del lugar; sin embargo, las agencias de noticias reportaban siete heridos, producto del enfrentamiento entre vecinos y los ponchos rojos.
Informó que habría retenidos en ambos lados, y que se tramitaba su liberación, para que la pacificación se consolide.
QUEMA
Entretanto, la agencia de noticias ANF informaba que los vecinos del municipio de Achacachi quemaron la casa y vehículo del alcalde de esta urbe, Édgar Ramos (MAS), quien no rindió cuentas de la gestión 2016 ni presentó el informe sobre el presupuesto de obras y proyectos previsto para la presente gestión.
La denuncia lo hizo Esnor Condori, presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) del sector, que reclamaba la rendición de cuentas en el municipio a los vecinos, pero el burgomaestre no accedió a la petición del sector.
Aproximadamente a la 16.30 se ha desarrollado un enfrentamiento a la altura del río Keka entre los vecinos y las autoridades sindicales, registrándose heridos y gente enardecida.
Informó que la negativa de la autoridad y la provocación de los ponchos rojos provocó molestia en la población, que luego se dirigieron a la casa del alcalde, en cuyo lugar sacaron las pertenecías del mismo y los quemaron, luego llevaron la movilidad al punto de bloqueo y procedieron a quemarlo.
Con la jornada de ayer se cumplió dos días de bloqueo, que se desarrolla en el municipio y que es impulsado por los vecinos de Achacachi, que en un cabildo celebrado el pasado 26 de enero determinaron cumplir el paro de 48 horas para este 13 y 14 de febrero.
NOTA
"La Fejuve tuvo que reunirse de emergencia y ha enviado la nota de invitación, ofreciendo garantías para el alcalde, pero no se ha presentado. El conflicto se ha iniciado por una suerte de provocación de algunos ponchos rojos a una zona que comenzaba a replegarse del cabildo", relató el presidente de la Fejuve de Achacachi.
Wednesday, February 15, 2017
Bloqueo La Paz – Achacachi Comunarios de Achacahi piden informe de gestión
Comunarios de Achacachi cumplieron un bloqueo de 48 horas, en la carretera que conecta ese municipio con la ciudad de La Paz, en demanda de que el alcalde Édgar Ramos presente el informe de la gestión 2016. En el lugar, se generaron algunos enfrentamientos entre los pobladores y los ponchos rojos.
El presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) del municipio de Achacachi, Esnor Condori, informó que el pasado lunes y martes se realizó un paro de 48 horas, el cual fue contundente, contando con la participación de la población del municipio, debido a que el pedido del informe de gestión y el presupuesto de obras y proyectos de este año, realizado 26 de enero, no fue escuchado.
“El 13 de enero, el Alcalde del municipio realizó la rendición pública de cuentas, como la ley manda, pero nosotros posteriormente pedimos al Alcalde el informe de gestión de las obras y proyectos específicamente del radio urbano y el presupuesto del municipio, petición que fue burlada, debido a esta actitud el 26 de enero se llevó adelante un cabildo abierto con la presencia de toda la población, en el que se decidió realizar el bloqueo de 48 horas, el lunes 13 y martes 14”, explicó.
Asimismo, el presidente de la junta de vecinos de Achacachi, manifestó que el único pedido que realizan los pobladores del municipio es el informe de gestión de las obras y el presupuesto que se tiene para proyectos de este año, por ello indicó que este movimiento no tiene color político, ya que todo el municipio de Achacachi apoya esta manifestación.
Frente al problema que enfrenta el municipio, los vecinos pidieron que cumplan la función de mediadores la Policía, Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo. Añadieron que ellos garantizan la seguridad personal del Alcalde, para que brinde su informe de gestión y del presupuesto del presente año.
Condori manifestó que al no tener una respuesta hasta ayer en la tarde, los comunarios del municipio de Achacachi sostuvieron un cabildo de emergencia, en la plaza principal, dirigido desde el balcón de la subgobernación, donde determinaron diferentes accionares para que se escuchen sus demandas.
Por su parte, el Alcalde del Municipio de Achacachi, Édgar Ramos, manifestó que la movilización realizada por comunarios es política, ya que personalmente el anterior mes habría realizado su informe de gestión.
“Los pobladores de Achacachi y los Ponchos Rojos recibieron varios proyectos que aportan al desarrollo del municipio, por lo que reiteró que el pedido de los pobladores tiene una segunda intención que está ligada a temas políticos”, reiteró.
AGRESIONES
Sin embargo, ante el bloqueo, Condori comentó que el alcalde, Edgar Ramos, empezó a movilizar a los Ponchos Rojos “afines a su movimiento”, “estamos siendo amedrentados por éstos, que son incitados por el Alcalde, en tanto que nuestro pedido es simple”, señaló.
Por su parte, el Alcalde del municipio de Achacachi desmintió esta acusación, señalando que los ponchos rojos no están originando problemas en el lugar, ya que no se quiere agravar el conflicto.
En horas de la tarde y de la noche de ayer se registró un enfrentamiento en el municipio, entre los vecinos y los campesinos del lugar.
El presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) del municipio de Achacachi, Esnor Condori, informó que el pasado lunes y martes se realizó un paro de 48 horas, el cual fue contundente, contando con la participación de la población del municipio, debido a que el pedido del informe de gestión y el presupuesto de obras y proyectos de este año, realizado 26 de enero, no fue escuchado.
“El 13 de enero, el Alcalde del municipio realizó la rendición pública de cuentas, como la ley manda, pero nosotros posteriormente pedimos al Alcalde el informe de gestión de las obras y proyectos específicamente del radio urbano y el presupuesto del municipio, petición que fue burlada, debido a esta actitud el 26 de enero se llevó adelante un cabildo abierto con la presencia de toda la población, en el que se decidió realizar el bloqueo de 48 horas, el lunes 13 y martes 14”, explicó.
Asimismo, el presidente de la junta de vecinos de Achacachi, manifestó que el único pedido que realizan los pobladores del municipio es el informe de gestión de las obras y el presupuesto que se tiene para proyectos de este año, por ello indicó que este movimiento no tiene color político, ya que todo el municipio de Achacachi apoya esta manifestación.
Frente al problema que enfrenta el municipio, los vecinos pidieron que cumplan la función de mediadores la Policía, Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo. Añadieron que ellos garantizan la seguridad personal del Alcalde, para que brinde su informe de gestión y del presupuesto del presente año.
Condori manifestó que al no tener una respuesta hasta ayer en la tarde, los comunarios del municipio de Achacachi sostuvieron un cabildo de emergencia, en la plaza principal, dirigido desde el balcón de la subgobernación, donde determinaron diferentes accionares para que se escuchen sus demandas.
Por su parte, el Alcalde del Municipio de Achacachi, Édgar Ramos, manifestó que la movilización realizada por comunarios es política, ya que personalmente el anterior mes habría realizado su informe de gestión.
“Los pobladores de Achacachi y los Ponchos Rojos recibieron varios proyectos que aportan al desarrollo del municipio, por lo que reiteró que el pedido de los pobladores tiene una segunda intención que está ligada a temas políticos”, reiteró.
AGRESIONES
Sin embargo, ante el bloqueo, Condori comentó que el alcalde, Edgar Ramos, empezó a movilizar a los Ponchos Rojos “afines a su movimiento”, “estamos siendo amedrentados por éstos, que son incitados por el Alcalde, en tanto que nuestro pedido es simple”, señaló.
Por su parte, el Alcalde del municipio de Achacachi desmintió esta acusación, señalando que los ponchos rojos no están originando problemas en el lugar, ya que no se quiere agravar el conflicto.
En horas de la tarde y de la noche de ayer se registró un enfrentamiento en el municipio, entre los vecinos y los campesinos del lugar.
Monday, February 13, 2017
Luribay, historias de vinos, singanis y duraznos
No me gustaba hacer nada de esto”. Cuando era niño, a Vladimir Aquino su abuelo Mateo le ordenaba que ingresara a los tanques para que los limpiara con sal y limón. “Como era flaquito, entraba”, recuerda ahora al lado de pequeños barriles de madera que guardan vino dulce, abocado y seco, bebidas que hoy produce de manera artesanal y que hace degustar a las personas que visitan Luribay, la tierra de duraznos, uvas, vinos y singanis. Es como estar dentro de un pequeño oasis cubierto de cerros pintados de marrón y rojo, que cuando llueve aviva tanto su color, semejante a la sangre fresca. Así se presenta al visitante el municipio que orgulloso muestra su capacidad de producción agrícola, de vinos singulares y un singani que se queda en el paladar como bello recuerdo de esta comarca.Sabedora de su importancia como sitio turístico, la empresa estatal Boliviana de Turismo (Boltur) organiza para el 25 y 26 de febrero el tour Luribay, que incluye visitas por durazneros, viñedos y bodegas.
Los pobladores del lugar afirman que se tienen que pasar 65 curvas para descender hasta el valle de Luribay, luego de atravesar parte de la carretera que conecta La Paz con Oruro, donde Patacamaya es el punto en el que se debe desviar para llegar al sitio esperado. Son cuatro horas de viaje durante el cual se puede observar un panorama cambiante al pasar del altiplano que parece no tener fin a recorrer el sinuoso camino de bajada. De acuerdo con el libro La cultura de la vid en Bolivia, una propuesta de turismo del vino y el singani, escrito por Margarita Contreras y Luis Vicente Elías, los inicios de las plantaciones de la vid en el continente americano se encuentran en México y Perú, desde donde llegaron a Bolivia. El texto señala que Francisco Caravantes fue quien trajo las primeras plantas de vid desde las Islas Canarias (España). Si bien se desconoce el lugar exacto por donde trajeron este fruto, se concluye que el arribo de las cepas al país es como consecuencia de la fundación de Nuestra Señora de La Paz, el 20 de octubre de 1548.
Referencias orales de Luribay señalan que en esta tierra hay “cepas redondas”, es decir que, desde su punto de vista, son las primeras que los españoles trajeron a territorio nacional. Sea cierto o no, el lugar es singular y, como alerta agradable para ingresar al pueblo, un gran anuncio asegura que es “capital del durazno y la uva”.
Luribay es un valle profundo y encajonado, ubicado a 2.850 msnm, resguardado por los cerros Laurani y Luribaypata, que en este tiempo combinan el rojo intenso de su tierra con el verdor de la vegetación de la época de lluvias. Estas características hicieron que desde la Colonia se instalaran varias haciendas y que, también, fuese el lugar de nacimiento de tres expresidentes: José María Pérez de Urdininea —quien nació en la hacienda Anquioma y dirigió al país durante tres meses, luego de la renuncia de Antonio José de Sucre—, José Manuel Pando —que lideró la Revolución Federal de finales del siglo XX y la Guerra del Acre— y Felipe Segundo Guzmán —presidente del Senado que gobernó el país durante casi cuatro meses entre 1925 y 1926—. La casa de este último es donde se produce desde mediados del siglo pasado los vinos y singanis Peña Colorada.
Dentro de una habitación con paredes de adobe y pisos de piedra, Vladimir relata que su abuelo aprendió el arte vitivinícola en la hacienda de Pando y en la década de los 60 adquirió la propiedad que perteneció a Guzmán con el objetivo de continuar la tradición vitivinícola de la región.
Por los años 80, ese cuarto que más parece una sala de museo se llenaba de uvas para la época de vendimia, aunque después, una plaga de filoxera (insecto parásito de la vid) acabó con casi todas las plantaciones en Luribay. Si bien se las reemplazó por el durazno, los lugareños no se dieron por vencidos, así que viajaron al sur de Bolivia para llevar uvas resistentes a esta enfermedad y reactivar su producción.
Los ambientes de Peña Colorada aún resguardan el modo antiguo en que se elaboraba el singani, con trituradoras y toneles de madera, un canal de cemento por donde pasaba el jugo de uva a unas piscinas y que terminaban en barriles de más de dos metros, testigos de la producción de vino.
Como muestra el anuncio del ingreso, Luribay también es capital del durazno, así que se hace necesario visitar una propiedad que produce el fruto. “Los que están medio verdes falta que maduren; sin motivo los van a bajar, porque no son ricos”, advierte Sonia Mendoza, hija de Esteban, dueño de uno de los durazneros más amplios del pueblo. La experiencia de acercarse a un árbol, estirar la mano para arrancar un durazno y comerlo ese mismo instante es incomparable, más aún cuando se está en este valle paceño.
En los últimos días de enero concluye la época de cosecha de los duraznos, por lo que es ideal disfrutar de los 25 grados de temperatura promedio y del dulce fruto de Luribay. “No utilizamos químicos, para fortalecer alguna planta utilizamos abono natural”, asegura Sonia, al mismo tiempo que lamenta la competencia desigual con alimentos importados de Perú, Chile y Argentina. De manera coincidente, justo ese día y tal vez a la misma hora, el ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico, informó de la suspensión de entrega de permisos para la importación de uva y vinos desde el 27 de enero hasta el 27 de abril, aunque todavía no existe la misma regulación con el durazno. “Con eso nos estarían haciendo un gran favor, porque nuestra producción es para que sobrevivamos todo el año”, comenta Sonia al lado de una mesa de madera donde dejan secar el durazno con el objetivo de que el tiempo y el sol lo convierta en k’isa, la materia prima para preparar el refresco típico de Bolivia.
Después de la cosecha de esta fruta, los agricultores dejan descansar la tierra durante tres meses, para que en junio y julio rieguen el terreno y revivan las plantaciones. Mientras tanto, los agricultores luribayeños se dedican a plantar arvejas en riberas de los ríos Luribay y Porvenir.
En esta visita es insoslayable acudir a don Samuel Apaza, quien se ha convertido en un símbolo del turismo luribayeño, pues ha hecho de su propiedad una cabaña donde además de producir vinos y singanis ofrece alojamiento con piscina y comida típica, como cuy asado o chancho al horno. En el trayecto del jardín y la despensa donde se produce el vino, rememora que trabajó desde joven en servicio de los patrones, quienes después de un tiempo se fueron a las ciudades y no retornaron más al poblado, por lo que las bodegas fueron olvidadas durante algún tiempo.
Pero los luribayeños no iban a dejar que su pueblo se quede solo con los recuerdos, por lo que iniciaron varios emprendimientos para reactivar la producción de uvas, vinos y singanis. Es así como ahora existen viñedos en la capital como las comunidades cercanas. Samuel fue uno de los que apostaron por este negocio, ya que con su familia creó la Asociación La Cabaña Unión Turismo Rural, con la idea de recuperar tradiciones en la elaboración de estas bebidas. “Queremos mejorar cada año y hacernos conocer exclusivamente en el departamento de La Paz”.
A los pies de Luribaypata pareciera que no hay ningún límite con los viñedos de Samuel, donde las uvas están a punto de ser cosechadas para iniciar la transformación de vino o singani. La capital de la provincia Loayza está ubicada a 2.850 msnm, así que Samuel asegura que estas tierras generan el vino más alto del mundo; por lo tanto, más delicioso que los demás.
“Cómo es la vida, ahora pongo en práctica lo que de niño me mandaba a hacer mi abuelo”, dice Vladimir, pues ahora sabe por qué debe limpiar los barriles con sal y limón. Una historia más de la dulce Luribay.
Los pobladores del lugar afirman que se tienen que pasar 65 curvas para descender hasta el valle de Luribay, luego de atravesar parte de la carretera que conecta La Paz con Oruro, donde Patacamaya es el punto en el que se debe desviar para llegar al sitio esperado. Son cuatro horas de viaje durante el cual se puede observar un panorama cambiante al pasar del altiplano que parece no tener fin a recorrer el sinuoso camino de bajada. De acuerdo con el libro La cultura de la vid en Bolivia, una propuesta de turismo del vino y el singani, escrito por Margarita Contreras y Luis Vicente Elías, los inicios de las plantaciones de la vid en el continente americano se encuentran en México y Perú, desde donde llegaron a Bolivia. El texto señala que Francisco Caravantes fue quien trajo las primeras plantas de vid desde las Islas Canarias (España). Si bien se desconoce el lugar exacto por donde trajeron este fruto, se concluye que el arribo de las cepas al país es como consecuencia de la fundación de Nuestra Señora de La Paz, el 20 de octubre de 1548.
Referencias orales de Luribay señalan que en esta tierra hay “cepas redondas”, es decir que, desde su punto de vista, son las primeras que los españoles trajeron a territorio nacional. Sea cierto o no, el lugar es singular y, como alerta agradable para ingresar al pueblo, un gran anuncio asegura que es “capital del durazno y la uva”.
Luribay es un valle profundo y encajonado, ubicado a 2.850 msnm, resguardado por los cerros Laurani y Luribaypata, que en este tiempo combinan el rojo intenso de su tierra con el verdor de la vegetación de la época de lluvias. Estas características hicieron que desde la Colonia se instalaran varias haciendas y que, también, fuese el lugar de nacimiento de tres expresidentes: José María Pérez de Urdininea —quien nació en la hacienda Anquioma y dirigió al país durante tres meses, luego de la renuncia de Antonio José de Sucre—, José Manuel Pando —que lideró la Revolución Federal de finales del siglo XX y la Guerra del Acre— y Felipe Segundo Guzmán —presidente del Senado que gobernó el país durante casi cuatro meses entre 1925 y 1926—. La casa de este último es donde se produce desde mediados del siglo pasado los vinos y singanis Peña Colorada.
Dentro de una habitación con paredes de adobe y pisos de piedra, Vladimir relata que su abuelo aprendió el arte vitivinícola en la hacienda de Pando y en la década de los 60 adquirió la propiedad que perteneció a Guzmán con el objetivo de continuar la tradición vitivinícola de la región.
Por los años 80, ese cuarto que más parece una sala de museo se llenaba de uvas para la época de vendimia, aunque después, una plaga de filoxera (insecto parásito de la vid) acabó con casi todas las plantaciones en Luribay. Si bien se las reemplazó por el durazno, los lugareños no se dieron por vencidos, así que viajaron al sur de Bolivia para llevar uvas resistentes a esta enfermedad y reactivar su producción.
Los ambientes de Peña Colorada aún resguardan el modo antiguo en que se elaboraba el singani, con trituradoras y toneles de madera, un canal de cemento por donde pasaba el jugo de uva a unas piscinas y que terminaban en barriles de más de dos metros, testigos de la producción de vino.
Como muestra el anuncio del ingreso, Luribay también es capital del durazno, así que se hace necesario visitar una propiedad que produce el fruto. “Los que están medio verdes falta que maduren; sin motivo los van a bajar, porque no son ricos”, advierte Sonia Mendoza, hija de Esteban, dueño de uno de los durazneros más amplios del pueblo. La experiencia de acercarse a un árbol, estirar la mano para arrancar un durazno y comerlo ese mismo instante es incomparable, más aún cuando se está en este valle paceño.
En los últimos días de enero concluye la época de cosecha de los duraznos, por lo que es ideal disfrutar de los 25 grados de temperatura promedio y del dulce fruto de Luribay. “No utilizamos químicos, para fortalecer alguna planta utilizamos abono natural”, asegura Sonia, al mismo tiempo que lamenta la competencia desigual con alimentos importados de Perú, Chile y Argentina. De manera coincidente, justo ese día y tal vez a la misma hora, el ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico, informó de la suspensión de entrega de permisos para la importación de uva y vinos desde el 27 de enero hasta el 27 de abril, aunque todavía no existe la misma regulación con el durazno. “Con eso nos estarían haciendo un gran favor, porque nuestra producción es para que sobrevivamos todo el año”, comenta Sonia al lado de una mesa de madera donde dejan secar el durazno con el objetivo de que el tiempo y el sol lo convierta en k’isa, la materia prima para preparar el refresco típico de Bolivia.
Después de la cosecha de esta fruta, los agricultores dejan descansar la tierra durante tres meses, para que en junio y julio rieguen el terreno y revivan las plantaciones. Mientras tanto, los agricultores luribayeños se dedican a plantar arvejas en riberas de los ríos Luribay y Porvenir.
En esta visita es insoslayable acudir a don Samuel Apaza, quien se ha convertido en un símbolo del turismo luribayeño, pues ha hecho de su propiedad una cabaña donde además de producir vinos y singanis ofrece alojamiento con piscina y comida típica, como cuy asado o chancho al horno. En el trayecto del jardín y la despensa donde se produce el vino, rememora que trabajó desde joven en servicio de los patrones, quienes después de un tiempo se fueron a las ciudades y no retornaron más al poblado, por lo que las bodegas fueron olvidadas durante algún tiempo.
Pero los luribayeños no iban a dejar que su pueblo se quede solo con los recuerdos, por lo que iniciaron varios emprendimientos para reactivar la producción de uvas, vinos y singanis. Es así como ahora existen viñedos en la capital como las comunidades cercanas. Samuel fue uno de los que apostaron por este negocio, ya que con su familia creó la Asociación La Cabaña Unión Turismo Rural, con la idea de recuperar tradiciones en la elaboración de estas bebidas. “Queremos mejorar cada año y hacernos conocer exclusivamente en el departamento de La Paz”.
A los pies de Luribaypata pareciera que no hay ningún límite con los viñedos de Samuel, donde las uvas están a punto de ser cosechadas para iniciar la transformación de vino o singani. La capital de la provincia Loayza está ubicada a 2.850 msnm, así que Samuel asegura que estas tierras generan el vino más alto del mundo; por lo tanto, más delicioso que los demás.
“Cómo es la vida, ahora pongo en práctica lo que de niño me mandaba a hacer mi abuelo”, dice Vladimir, pues ahora sabe por qué debe limpiar los barriles con sal y limón. Una historia más de la dulce Luribay.
Wednesday, February 8, 2017
En O’Connor el 50% de las tierras están mal saneadas
El asambleísta departamental del Movimiento Al Socialismo (MAS) por la provincia O´Connor, Abel Guzmán, aseguró que el 50 por ciento del proceso de saneamiento de tierras en el municipio de Entre Ríos tiene problemas por líos limítrofes y sobre posesión de propietarios en otros aspectos.
La autoridad provincial atribuyó esos problemas a la dirección departamental del Instituto Nacional de Reformas Agria (INRA) de pasadas gestiones, sin embargo, pese a estos problemas, la mensura de campo en ese municipio fue concluida en su totalidad por la actual dirección de la institución agraria.
Ante estos problemas, Guzmán informó que en junio del 2016 los funcionarios del INRA Cochabamba tuvieron que asumir el proceso de saneamiento para resolver los líos de tierras en ese municipio, también de Uriondo y San Lorenzo. Pero los problemas continúan en varias comunidades.
“Es una pena que tenga que venir gente de otros departamentos a resolver los problemas de tierra en nuestra región, por que los funcionarios del INRA Tarija no tuvieron esa capacidad de solucionar los problemas en Entre Rios”, dijo.
Sobre el tema, el director departamental del INRA Tarija, Hugo León, informó que efectivamente el INRA Cochabamba por instrucción nacional asumió el proceso del saneamiento de las tierras en junio del pasado año en los tres municipios señalados, con la finalidad de apresurar el proceso del saneamiento en la región y no por la falta de capacidad de los funcionarios de la institución agria en la región.
Además aclaró que desde fines de diciembre del 2016 y principios desde este año nuevamente retomó el trabajo el INRA Tarija, sobre el proceso de saneamiento de las tierras tanto en Entre Ríos, San Lorenzo y Uriondo, donde ya se terminó con el proceso de mensura y solo se trabaja en gabinete para la titulación de las tierras.
El funcionario reconoció que existen problemas de saneamiento en algunas comunidades, no solo de Entre Ríos, sino en otras provincias, no obstante a través del equipo técnico y legal se está llegando a resolver caso por caso.
Friday, January 27, 2017
Entregaron obras en festejo vallegrandino
Vallegrande recordó los 192 años de la gesta cívica del 26 de enero con la presencia de autoridades de los once municipios de los valles cruceños, vecinos y residentes vallegrandino. En una reunión se acordó agilizar las gestiones que permitan contar con un nuevo centro de comercialización de productos agrícolas de las tres provincias de manera directa a las familias cruceñas.
El gobernador Rubén Costas presidió los actos, que comenzaron con una misa, luego la concentración cívica en la plaza principal, en cuya oportunidad, el alcalde Casto Romero pidió que se tome en cuenta a las autoridades de la provincia en los acuerdos que se deberán adoptar en la ejecución del proyecto Rositas.
Luego de la ceremonia, el gobernador Costas inauguró la pavimentación de la avenida del Ejército y de varias calles, obras en las que se invirtió Bs 10,8 millones.
Carretera
En una reunión con las autoridades, Adhemar Rocabado, ejecutivo de la ABC Santa Cruz, aseguró que el mejoramiento y ampliación de la ruta a los valles comenzará en mayo.
Wednesday, January 25, 2017
Tuesday, January 24, 2017
Arque celebró 191 aniversario
El municipio de Arque celebró ayer 191 años de su fundación con un desfile cívico, sesión de honor del Concejo Municipal y tedeum. Los municipios de Morochata y Tapacarí realizaron actos similares para celebrar sus 106 y 191 aniversario, respectivamente.
Sólo los actos del municipio de Arque contaron con la participación de autoridades de la Gobernación y autoridades departamentales.
El secretario de Planificación de la Gobernación, Filemón Iriarte, entregó al alcalde de Arque, Casto Coaquira, dos resoluciones administrativas para el funcionamiento a futuro de dos residencias estudiantiles en las unidades educativas Nazario Antezana Vargas y San Pedro. Ambas funcionarán a través del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) y brindarán atención integral a niñas, niños y adolescentes, contribuyendo a la continuidad escolar.
“Muchas felicidades, ustedes son una de las cinco provincias más antiguas de Cochabamba y el país, siéntanse orgullosos”, dijo Iriarte.
El funcionario exhortó al municipio a trabajar con el Gobierno nacional y la Gobernación para priorizar la construcción del puente Colcha que tienen un costo de 17 millones de bolivianos y la ejecución de la cuarta fase del tramo caminero Higuerani-Arque presupuestado en 10 millones bolivianos. Ambas obras comunicarían a Arque y toda la región andina de Cochabamba con la zona norte de Potosí.
“Estos recursos requieren gestionarse con el nivel nacional o tal vez con la cooperación internacional”, explicó Iriarte.
La región se dedica al cultivo de maíz, trigo, papa y la crianza de ganado ovino y camélido.
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