Tres cuerpos fueron hallados la tarde de este lunes en Rurrenabaque. Con éstos ya suman seis las víctimas del alud que se registró el fin de semana en la población beniana y cuatro continúan desaparecidos, reportó el corresponsal de la red Erbol Roney Novoa.
A partir de las cuatro de la tarde, los voluntarios del SAR y personal de la Alcaldía lograron encontrar los cuerpos. El primero fue el de un menor de aproximadamente 15 años, luego sacaron el cadáver de una mujer y luego hallaron una persona más.
Si bien no se identificaron a las víctimas, ayer el sobreviviente de la mazamorra, Gregorio Cartagena Chupinabe, dijo que estaban desaparecidos sus familiares: Joel Cartagena, Marco Antonio Chipana, Rosmery Cartagena y un menor.
Según la información de Novoa, los cuatro cuerpos todavía desaparecidos corresponden a cuatro efectivos de la Fuerza Naval. Ellos responderían a los nombres de Olsen Roy Ayala Hurtado, Gastón Checo Roja, Fernando Vacarreza Yumacale y Vicente Guayao Mano.
El oficial mayor administrativo del municipio beniano, Antonio Medina, advirtió que se esperan mayores lluvias en el transcurso de la jornada, lo cual imposibilitaría el trabajo de maquinaria pesada en el lugar. “Esperamos que Dios nos permita encontrar los demás cuerpos”, dijo.
En tanto, 69 personas damnificadas se encuentran refugiadas en el Colegio Gualberto Villaroel y 19 en otras unidades educativas del municipio.
Las poblaciones vulnerables del Beni
Rurrenabaque es el municipio beniano donde más estragos se registraron a raíz de la intensa lluvia que cayó durante el fin de semana.
Sin embargo, otras poblaciones como Reyes, Santa Rosa de Yacuma, Santa Ana del Yacuma, San Ignacio de Moxos y San Borja también fueron anegados.
Ahora, centenares de familias afectadas y damnificadas claman la ayuda de las autoridades locales, regionales y nacionales.
Carpas, vituallas, alimentación, agua potable, medicamentos y herramientas son las demandas urgentes de estas poblaciones del departamento beniano que fueron azotadas por el fenómeno climatológico, según el reporte de los corresponsales de la Red ERBOL.
El alud de Rurrenabaque
Este municipio turístico del país fue la región más afectada después de que el sábado casi el 70 por ciento de sus barrios fueron inundados por el desborde de los tres arroyos que atraviesan la localidad y el rebalse del río Beni. El desastre natural derivó en el deslizamiento de un cerro ubicado en la zona de la serranía, sector sur de Rurrenabaque.
La mazamorra sorprendió a los pobladores, cinco viviendas quedaron sepultadas causando muertos, desaparecidos y heridos de gravedad.
Otras dos viviendas del sector se desplomaron por la humedad. Al menos pobladores salieron con una serie de heridas de diversa naturaleza, entre ellos una profesora que terminó con uno de sus pies destrozado en el momento en que intentaba ayudar a sus vecinos a evacuar sus pertenencias, quedando atrapada entre un muro que se derribó hacia unas gradas.
Tuesday, January 28, 2014
El municipio de Saipina sigue sin agua potable
El alcalde del municipio de Saipina, Froilán Becerra, ubicada en la provincia Caballero, informó ayer que a tres semanas de las inundaciones y desborde del río Mizque, donde 1.100 familias fueron las damnificadas, aún no han logrado restablecer el sistema de agua potable para la población debido a los escasos recursos con que cuenta.
"De momento estamos llegando con agua vía dos cisternas. Una que nos envió el Gobierno y otra de la gobernación. Ahora hemos solicitado a las autoridades departamentales el envío de una tercera cisterna", apuntó la autoridad.
Según el munícipe, se viene elaborando un nuevo proyecto de sistema de agua potable. El mismo que representará una inversión de Bs 4.250 millones.
"De momento estamos llegando con agua vía dos cisternas. Una que nos envió el Gobierno y otra de la gobernación. Ahora hemos solicitado a las autoridades departamentales el envío de una tercera cisterna", apuntó la autoridad.
Según el munícipe, se viene elaborando un nuevo proyecto de sistema de agua potable. El mismo que representará una inversión de Bs 4.250 millones.
Lluvias inundan barrios en San Ignacio de Moxos
El agua sobrepasó el anillo de circunvalación de San Ignacio de Moxos e inundó cinco barrios cuyas familias fueron evacuadas a lugares altos, informó hoy la asambleísta departamental Teresa Limpias.
'La situación es totalmente crítica, necesitamos ayuda de donde venga ahorita para nuestros hermanos en Moxos y en todo el Beni', manifestó.
Según la representante de la provincia Moxos, el agua de la llanura pasó por el encima del dique protector de inundaciones, debido a la falta de alcantarillas y otros drenajes en esa población.
'Hay bastante agua en el campo, en la pampa, pero sucede que el agua está entrando al pueblo. El pueblo está rodeado, la gente ha salido de sus viviendas', afirmó.
Limpias, que recién llegó de San Ignacio de Moxos a Trinidad, dijo que San Miguelito fue uno de los primeros barrios afectados, 'donde están a media pared, como se dice, a medio cerco de agua, sus sembradíos los tienen perdidos'.
Las familias fueron trasladadas a los mercados y a la iglesia del lugar, pero se encuentran desesperadas porque sus pertenencias se encuentran mojadas ya que fueron trasladadas bajo la lluvia.
De acuerdo con Limpias, solamente en el área urbana de ese municipio las familias damnificadas son 600, sin considerar las comunidades originarias principalmente en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure que han sido las primeras en recibir el golpe de agua.
La legisladora aseveró que hasta la fecha las familias damnificadas en San Ignacio de Moxos no han recibido ningún tipo de ayuda de las autoridades departamentales, por los que solicitó el envío de alimentos y botas de goma.
'La situación es totalmente crítica, necesitamos ayuda de donde venga ahorita para nuestros hermanos en Moxos y en todo el Beni', manifestó.
Según la representante de la provincia Moxos, el agua de la llanura pasó por el encima del dique protector de inundaciones, debido a la falta de alcantarillas y otros drenajes en esa población.
'Hay bastante agua en el campo, en la pampa, pero sucede que el agua está entrando al pueblo. El pueblo está rodeado, la gente ha salido de sus viviendas', afirmó.
Limpias, que recién llegó de San Ignacio de Moxos a Trinidad, dijo que San Miguelito fue uno de los primeros barrios afectados, 'donde están a media pared, como se dice, a medio cerco de agua, sus sembradíos los tienen perdidos'.
Las familias fueron trasladadas a los mercados y a la iglesia del lugar, pero se encuentran desesperadas porque sus pertenencias se encuentran mojadas ya que fueron trasladadas bajo la lluvia.
De acuerdo con Limpias, solamente en el área urbana de ese municipio las familias damnificadas son 600, sin considerar las comunidades originarias principalmente en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure que han sido las primeras en recibir el golpe de agua.
La legisladora aseveró que hasta la fecha las familias damnificadas en San Ignacio de Moxos no han recibido ningún tipo de ayuda de las autoridades departamentales, por los que solicitó el envío de alimentos y botas de goma.
El Gobierno construirá viviendas para afectados de Rurrenabaque
“Todas las familias que se hubieran visto damnificadas y hubieran perdido sus casas con este deslizamiento, van a ser beneficiadas con la construcción de nuevas viviendas. Esa es una decisión del Gobierno nacional, del presidente Evo Morales”, indicó el ministro de Defensa, Rubén Saavedra, en un contacto con Bolivia Tv.
El titular adelantó que la Alcaldía garantizará los terrenos y que en los próximos días se enviarán técnicos del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda para que procedan con la evaluación.
El sábado, Rurrenabaque se vio afectada por el deslizamiento de un cerro en la zona central que dejó víctimas fatales y personas desaparecidas. El alcalde Yerko Núñez detalló a este medio que la cifra de muertos subió a tres con el hallazgo de un cadáver más en el transcurso de ayer. “El cuerpo es de Guillermo Cartagena, pareja de Rocela Mendoza, también encontrada muerta el sábado. La otra víctima es la menor Ninfa Chipana”, precisó.
El dato coincide con el reporte de Saavedra, que ayer se trasladó hasta la zona afectada en un avión Hércules con tres toneladas de ayuda humanitaria para 45 familias que fueron evacuadas.
Además de las tres víctimas, la cifra de desaparecidos —según el burgomaestre— es de siete personas, de las cuales tres son civiles que se presume quedaron atrapados debajo del lodo y las otras cuatro, soldados navales que ayudaban en las labores de rescate. El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) del Beni, que identificó 50 familias afectadas en ese poblado, envió ayer vituallas, carpas, potabilizadores de agua, mosquiteros para prevenir el dengue y alimentos para 30 días, informó a La Razón su director, Luis Phillips.
La situación de emergencia se extiende a otros cuatro municipios benianos, porque se calcula que hay cerca de 954 familias entre damnificadas y afectadas, sin contar el registro de poblaciones circundantes donde no se ha podido ingresar.
Pérdidas. La evaluación de daños muestra, por ejemplo, que en San Ignacio de Moxos el nivel de inundación llegó a 20 centímetros y que las familias damnificadas son 600; en San Borja la cifra asciende a 180, entre urbanas e indígenas, resultado del rebalse de los ríos Maniqui y Colorado. Santa Rosa de Yacuma también se encuentra en emergencia con 134 familias afectadas que viven a orillas del río Yacuma. Finalmente, en Reyes se reportaron 40 familias correspondientes a 40 viviendas que presentaron daños materiales a causa de la anegación de las vías.
En tanto que se trabaja en la atención de las víctimas, el periodo intenso de “lluvias y tormentas eléctricas muy fuertes” que fue alertado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología para Beni, Santa Cruz, Cochabamba y el norte de La Paz, ingresó a una etapa de declive desde el mediodía de ayer, pero volverá a repetirse posiblemente desde mañana, comunicó la pronosticadora Ana Mendoza, quien además adelantó que tras una evaluación, es posible que se vuelva a emitir una alerta roja el miércoles, la misma que será remitida a Defensa Civil.
Envían ayuda a cinco municipios de Cochabamba
El gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, comunicó ayer que se enviaron 27 toneladas de vituallas y alimentos al trópico para ayudar a las familias afectadas por el desborde de 11 ríos en cinco municipios.
“Se está llevando ayuda humanitaria a todos los damnificados de Villa Tunari, Puerto Villarroel, Sinahota, Entre Ríos y Chimoré”, indicó. La ayuda también fue desplazada a poblaciones de Cliza y Colcapirhua.
Cintia Vargas, responsable de la Secretaría de los Derechos de la Madre Tierra, agregó que existen entre 600 y 900 familias damnificadas en el municipio de Puerto Villarroel, que es una de las zonas más afectadas.
Explicó que el desborde del río Rocha, en el sector denominado Pico de Loro, provocó inundaciones en áreas de cultivo y viviendas. “La mayoría de las familias evacuadas se dedicaban a la fabricación de ladrillos, no querían salir de sus viviendas por miedo a pérdidas. La Policía resguarda la zona, mientras maquinaria fue desplazada para tapar el ingreso de agua”.
Según Novillo, los trabajos en Colcapirhua se llevaron a cabo hasta la madrugada de ayer para evitar la inundación proveniente del río Rocha, que desbordó a la altura de Esquilan, Sumumpaya y Supay Calle. “Se evacuaron a 54 familias a una unidad educativa, 25 viviendas estaban totalmente anegadas. Al lugar se enviaron colchonetas y frazadas”.
‘Perdí un pie en el alud. Ahora necesito ayuda’
Juana Cartagena (46 años) es la profesora de Rurrenabaque que perdió uno de sus pies en el intento de ayudar a una vecina a escapar del alud que se produjo el sábado. Ella fue trasladada de emergencia a La Paz para ser atendida. Desde su lecho en la clínica relata a La Razón cómo sucedió la tragedia en el barrio El Cerrito. Éste es su testimonio.
“La lluvia empezó a las dos de la mañana, era torrencial y como vi que se ponía peor me levanté a las cuatro. Agarré la pala y traté de sacar el agua, pero a las cinco comenzaron a bajar varios riachuelos del cerro. Me asusté, desperté a mis hijas y juntas sacamos a mis nietas a un lugar seguro.
Al volver a subir a mi casa vi que mi vecina no podía pasar uno de los riachuelos y me pidió ayuda para cruzar. La casa de ella estaba totalmente destruida, la ayudé y la llevé a mi casa. Cuadras más bajo les pedí a otros lugareños que nos organicemos y colaboremos a los que estaban en peligro, porque al bajar vi al viejito de la esquina colgado de un palo, parecía que se lo iba a llevar la corriente, pero me enteré que las personas que perdieron sus casas primero lo ayudaron y por suerte está a salvo.
A los vecinos les dije que me ayuden a sacar las cosas de mi vecina, doña Leo, y ahí se acercó llorosa la señora que hace pan y me dijo que el agua se llevó su horno. Corrí donde mis hermanos por auxilio. Uno llamó al canal 21 y el otro pidió asistencia a la Naval, con ellos fuimos a socorrer a doña Leo y a sacar sus cosas, se hizo una cadena con los soldados.
Otra señora que colaboró dijo que su casa quedó enterrada y que no se podía sacar nada. Nos pidió que tengamos cuidado, que salgamos del lugar sacando al viejito de al lado. Después me enteré que volvió por su hijita, qué habrá pasado.
En lo último, cuando estaba saliendo se vino encima el cerro con un fuerte ruido y empezó el griterío de la gente. Si salía directamente por la puerta me habría atrapado y no estaría contando la historia, pero atiné a ir hacia la pared, algo me impidió correr más y sentí que todo se me vino abajo por un golpe en la cabeza y me dije: Dios mío, Virgen Santísima y perdí el sentido. Lo que me despertó fueron los gritos de mis hermanos: “Juana... Juana, dónde estás hermanita”, gritaban entre sollozos y reaccioné. Como mi cuerpo estaba atrapado hice esfuerzo para sacar la mano derecha y limpié el lodo que me cubría.
Hice lo mismo con la mano izquierda y limpié el lodo de mi cara.
Sentí que alguien me pisó, era mi hermana, vio mi manos y empecé a gritar por auxilio. Limpiaron mi espalda, estaba llena de escombros y ramas de árboles.
También llegó el comandante de la Naval, quien me dijo que me iban a sacar. Al voltear atrás vi que mis pies estaban desechos con la carne ensartada en ramas, mi hermano me dijo que iban a cortar el pie para sacarme. Le pedí que no lo hagan y que corten las ramas, pero de inmediato machetearon.
Mi hermano me jaló de las dos manos, el comandante de la cintura y mis otros hermanos de las piernas y ya no supe más. Dicen que mi pie se quedó en el lugar.
Llegamos al hospital, como era sábado sólo estaba el médico de emergencia, no había agua ni luz, todo estaba oscuro, era un caos y los pacientes llegaban gritando. Vino el médico de la Caja y otros más, pidió que ingrese a quirófano, dicen que me colocaron anestesia local y después ya escuché un ruido, me estaban cortando el hueso, ya no tenía uno de mis pies. La operación duró tres horas.
Uno de los doctores ordenó mi traslado a La Paz y con ayuda de la Alcaldía y colecta de los colegas y vecinos estoy aquí. En la clínica me llevaron a Emergencias y limpiaron la herida para evitar una infección. Le pido a la gente que me colabore, somos una familia humilde y debo seguir trabajando, soy profesora de la Unidad Educativa Filadelfia. Le pido al Ministro de Educación que comprenda y no me dejen cesante. Fue un accidente y necesito trabajar.
Sepa Más
Se reciben los aportes a la cuenta: Prodem 901-2-1-14182-4, Yugar Cartagena.
El titular adelantó que la Alcaldía garantizará los terrenos y que en los próximos días se enviarán técnicos del Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda para que procedan con la evaluación.
El sábado, Rurrenabaque se vio afectada por el deslizamiento de un cerro en la zona central que dejó víctimas fatales y personas desaparecidas. El alcalde Yerko Núñez detalló a este medio que la cifra de muertos subió a tres con el hallazgo de un cadáver más en el transcurso de ayer. “El cuerpo es de Guillermo Cartagena, pareja de Rocela Mendoza, también encontrada muerta el sábado. La otra víctima es la menor Ninfa Chipana”, precisó.
El dato coincide con el reporte de Saavedra, que ayer se trasladó hasta la zona afectada en un avión Hércules con tres toneladas de ayuda humanitaria para 45 familias que fueron evacuadas.
Además de las tres víctimas, la cifra de desaparecidos —según el burgomaestre— es de siete personas, de las cuales tres son civiles que se presume quedaron atrapados debajo del lodo y las otras cuatro, soldados navales que ayudaban en las labores de rescate. El Centro de Operaciones de Emergencia (COE) del Beni, que identificó 50 familias afectadas en ese poblado, envió ayer vituallas, carpas, potabilizadores de agua, mosquiteros para prevenir el dengue y alimentos para 30 días, informó a La Razón su director, Luis Phillips.
La situación de emergencia se extiende a otros cuatro municipios benianos, porque se calcula que hay cerca de 954 familias entre damnificadas y afectadas, sin contar el registro de poblaciones circundantes donde no se ha podido ingresar.
Pérdidas. La evaluación de daños muestra, por ejemplo, que en San Ignacio de Moxos el nivel de inundación llegó a 20 centímetros y que las familias damnificadas son 600; en San Borja la cifra asciende a 180, entre urbanas e indígenas, resultado del rebalse de los ríos Maniqui y Colorado. Santa Rosa de Yacuma también se encuentra en emergencia con 134 familias afectadas que viven a orillas del río Yacuma. Finalmente, en Reyes se reportaron 40 familias correspondientes a 40 viviendas que presentaron daños materiales a causa de la anegación de las vías.
En tanto que se trabaja en la atención de las víctimas, el periodo intenso de “lluvias y tormentas eléctricas muy fuertes” que fue alertado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología para Beni, Santa Cruz, Cochabamba y el norte de La Paz, ingresó a una etapa de declive desde el mediodía de ayer, pero volverá a repetirse posiblemente desde mañana, comunicó la pronosticadora Ana Mendoza, quien además adelantó que tras una evaluación, es posible que se vuelva a emitir una alerta roja el miércoles, la misma que será remitida a Defensa Civil.
Envían ayuda a cinco municipios de Cochabamba
El gobernador de Cochabamba, Edmundo Novillo, comunicó ayer que se enviaron 27 toneladas de vituallas y alimentos al trópico para ayudar a las familias afectadas por el desborde de 11 ríos en cinco municipios.
“Se está llevando ayuda humanitaria a todos los damnificados de Villa Tunari, Puerto Villarroel, Sinahota, Entre Ríos y Chimoré”, indicó. La ayuda también fue desplazada a poblaciones de Cliza y Colcapirhua.
Cintia Vargas, responsable de la Secretaría de los Derechos de la Madre Tierra, agregó que existen entre 600 y 900 familias damnificadas en el municipio de Puerto Villarroel, que es una de las zonas más afectadas.
Explicó que el desborde del río Rocha, en el sector denominado Pico de Loro, provocó inundaciones en áreas de cultivo y viviendas. “La mayoría de las familias evacuadas se dedicaban a la fabricación de ladrillos, no querían salir de sus viviendas por miedo a pérdidas. La Policía resguarda la zona, mientras maquinaria fue desplazada para tapar el ingreso de agua”.
Según Novillo, los trabajos en Colcapirhua se llevaron a cabo hasta la madrugada de ayer para evitar la inundación proveniente del río Rocha, que desbordó a la altura de Esquilan, Sumumpaya y Supay Calle. “Se evacuaron a 54 familias a una unidad educativa, 25 viviendas estaban totalmente anegadas. Al lugar se enviaron colchonetas y frazadas”.
‘Perdí un pie en el alud. Ahora necesito ayuda’
Juana Cartagena (46 años) es la profesora de Rurrenabaque que perdió uno de sus pies en el intento de ayudar a una vecina a escapar del alud que se produjo el sábado. Ella fue trasladada de emergencia a La Paz para ser atendida. Desde su lecho en la clínica relata a La Razón cómo sucedió la tragedia en el barrio El Cerrito. Éste es su testimonio.
“La lluvia empezó a las dos de la mañana, era torrencial y como vi que se ponía peor me levanté a las cuatro. Agarré la pala y traté de sacar el agua, pero a las cinco comenzaron a bajar varios riachuelos del cerro. Me asusté, desperté a mis hijas y juntas sacamos a mis nietas a un lugar seguro.
Al volver a subir a mi casa vi que mi vecina no podía pasar uno de los riachuelos y me pidió ayuda para cruzar. La casa de ella estaba totalmente destruida, la ayudé y la llevé a mi casa. Cuadras más bajo les pedí a otros lugareños que nos organicemos y colaboremos a los que estaban en peligro, porque al bajar vi al viejito de la esquina colgado de un palo, parecía que se lo iba a llevar la corriente, pero me enteré que las personas que perdieron sus casas primero lo ayudaron y por suerte está a salvo.
A los vecinos les dije que me ayuden a sacar las cosas de mi vecina, doña Leo, y ahí se acercó llorosa la señora que hace pan y me dijo que el agua se llevó su horno. Corrí donde mis hermanos por auxilio. Uno llamó al canal 21 y el otro pidió asistencia a la Naval, con ellos fuimos a socorrer a doña Leo y a sacar sus cosas, se hizo una cadena con los soldados.
Otra señora que colaboró dijo que su casa quedó enterrada y que no se podía sacar nada. Nos pidió que tengamos cuidado, que salgamos del lugar sacando al viejito de al lado. Después me enteré que volvió por su hijita, qué habrá pasado.
En lo último, cuando estaba saliendo se vino encima el cerro con un fuerte ruido y empezó el griterío de la gente. Si salía directamente por la puerta me habría atrapado y no estaría contando la historia, pero atiné a ir hacia la pared, algo me impidió correr más y sentí que todo se me vino abajo por un golpe en la cabeza y me dije: Dios mío, Virgen Santísima y perdí el sentido. Lo que me despertó fueron los gritos de mis hermanos: “Juana... Juana, dónde estás hermanita”, gritaban entre sollozos y reaccioné. Como mi cuerpo estaba atrapado hice esfuerzo para sacar la mano derecha y limpié el lodo que me cubría.
Hice lo mismo con la mano izquierda y limpié el lodo de mi cara.
Sentí que alguien me pisó, era mi hermana, vio mi manos y empecé a gritar por auxilio. Limpiaron mi espalda, estaba llena de escombros y ramas de árboles.
También llegó el comandante de la Naval, quien me dijo que me iban a sacar. Al voltear atrás vi que mis pies estaban desechos con la carne ensartada en ramas, mi hermano me dijo que iban a cortar el pie para sacarme. Le pedí que no lo hagan y que corten las ramas, pero de inmediato machetearon.
Mi hermano me jaló de las dos manos, el comandante de la cintura y mis otros hermanos de las piernas y ya no supe más. Dicen que mi pie se quedó en el lugar.
Llegamos al hospital, como era sábado sólo estaba el médico de emergencia, no había agua ni luz, todo estaba oscuro, era un caos y los pacientes llegaban gritando. Vino el médico de la Caja y otros más, pidió que ingrese a quirófano, dicen que me colocaron anestesia local y después ya escuché un ruido, me estaban cortando el hueso, ya no tenía uno de mis pies. La operación duró tres horas.
Uno de los doctores ordenó mi traslado a La Paz y con ayuda de la Alcaldía y colecta de los colegas y vecinos estoy aquí. En la clínica me llevaron a Emergencias y limpiaron la herida para evitar una infección. Le pido a la gente que me colabore, somos una familia humilde y debo seguir trabajando, soy profesora de la Unidad Educativa Filadelfia. Le pido al Ministro de Educación que comprenda y no me dejen cesante. Fue un accidente y necesito trabajar.
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Se reciben los aportes a la cuenta: Prodem 901-2-1-14182-4, Yugar Cartagena.
Chiquitos Pailón otra vez con cuentas congeladas
Cuando todo hacia presumir que la gobernabilidad municipal estaba bien encaminada en Pailón, Iver Navarro, funcionario de la sala Penal Segunda del Tribunal de justicia, instruyó a la gerencia del Banco Unión habilitar la firma del exalcalde Armando Mamani, que está en la cárcel, para que sea quien maneje los recursos de este municipio de la provincia Chiquitos.
José Alfredo Hurtado, que fue designado alcalde interino por impedimento de Mamani, que no puede asumir el cargo porque está preso a raíz de un juicio que le sigue el Ministerio Público, por peculado, lamentó la situación originada por el tribunal y dijo que las consecuencias las sufre el pueblo porque la Alcaldía no dispone de recursos para atender sus demandas.
Recordó que hace una semana el Ministerio de Autonomías y el de Economía dieron su aval para el descongelamiento de las cuentas y la habilitación de su firma para el manejo de los recursos y ahora “el anhelo de desarrollo de Pailón se trunca por la orden judicial”.
Obligaciones
Hurtado expresó que la comuna no puede disponer de sus recursos para el arreglo de las unidades educativas, a una semana de iniciarse las clases, tampoco para asumir medidas de emergencia ante el riesgo de rebalses del Río Grande y ni siquiera atender la demanda de los barrios que están inundados debido a las persistentes lluvias de la última semana.
Pailón vivió un largo periodo de ingobernabilidad desde marzo de 2012, cuando Mamani fue destituido por una fuerte presión social. Después fue enviado a cárcel y se nombró interinamente a Hurtado
José Alfredo Hurtado, que fue designado alcalde interino por impedimento de Mamani, que no puede asumir el cargo porque está preso a raíz de un juicio que le sigue el Ministerio Público, por peculado, lamentó la situación originada por el tribunal y dijo que las consecuencias las sufre el pueblo porque la Alcaldía no dispone de recursos para atender sus demandas.
Recordó que hace una semana el Ministerio de Autonomías y el de Economía dieron su aval para el descongelamiento de las cuentas y la habilitación de su firma para el manejo de los recursos y ahora “el anhelo de desarrollo de Pailón se trunca por la orden judicial”.
Obligaciones
Hurtado expresó que la comuna no puede disponer de sus recursos para el arreglo de las unidades educativas, a una semana de iniciarse las clases, tampoco para asumir medidas de emergencia ante el riesgo de rebalses del Río Grande y ni siquiera atender la demanda de los barrios que están inundados debido a las persistentes lluvias de la última semana.
Pailón vivió un largo periodo de ingobernabilidad desde marzo de 2012, cuando Mamani fue destituido por una fuerte presión social. Después fue enviado a cárcel y se nombró interinamente a Hurtado
En San Ignacio de Moxos más de 250 familias están afectadas
Más de 30 horas de lluvia continua en San Ignacio de Moxos, entre las 4:00 del sábado 25 y el mediodía del domingo 26, provocó la inundación de varias zonas y destruyó las casas de más de 250 familias.
En Santa Fe, 80 familias perdieron sus viviendas y se encuentran refugiadas en una capilla. Igual situación enfrentan otras 80 familias del barrio San Martín, que permanecen albergadas en la sede del conjunto folclórico Los Macheteros.
En San Juan de Las Palquitas, más de 50 familias damnificadas están en calidad de refugiadas en las instalaciones del Nuevo Mercado, mientras que otro medio centenar de Villa Niña fue alojado en el Mercado Campesino, salida a Trinidad.
La Subgobernación de Moxos trabajó para desaguar la zona anegada por las lluvias, principalmente en la zona de la circunvalación /CAC y ACh
Challapata, Coipasa y Pampa Aullagas sufren por inclemencias del tiempo
Challapata, Coipasa y Pampa Aullagas son los primeros municipios afectados por las inclemencias del tiempo, según el secretario general del Gobierno Autónomo Departamental de Oruro (Gador), Edgar Soliz.
Indicó que a nivel de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) están remitiendo toda la información que se generó en el departamento, especialmente en las provincias.
Uno de los principales problemas se genera en Pampa Aullagas, donde hace una semana hubo problemas por un ventarrón muy fuerte que provocó la pérdida de techos de calamina en 25 viviendas.
"Este tipo de ventarrones no se presentan muy frecuentemente en nuestra región, pero ya estamos actuando como Gobierno departamental para ver la forma de coadyuvar con los propietarios de estas viviendas", manifestó el secretario general.
Otro problema se presentó en el sector de Challapata, debido a las frecuentes y torrenciales lluvias que se están presentando, por lo que existen ya inundaciones.
Para mitigar los efectos, se está disponiendo de maquinaria pesada en el sector, por lo que se coordina el trabajo que se hace.
Coipasa es otro municipio afectado por las inundaciones, por lo que ayer una comisión técnica fue a evaluar la situación y de acuerdo a ello se verá cómo se actúa.
La autoridad del Gador, expresó su esperanza de tener para hoy los resultados de la situación en Coipasa.
"En Challapata ya estamos coordinando, los afectados son los beneficiarios de la represa de Tacagua, y en Pampa Aullagas los daños sólo son materiales", remarcó Soliz, aunque no supo cuantificar los daños ocasionados.
Indicó que a nivel de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) están remitiendo toda la información que se generó en el departamento, especialmente en las provincias.
Uno de los principales problemas se genera en Pampa Aullagas, donde hace una semana hubo problemas por un ventarrón muy fuerte que provocó la pérdida de techos de calamina en 25 viviendas.
"Este tipo de ventarrones no se presentan muy frecuentemente en nuestra región, pero ya estamos actuando como Gobierno departamental para ver la forma de coadyuvar con los propietarios de estas viviendas", manifestó el secretario general.
Otro problema se presentó en el sector de Challapata, debido a las frecuentes y torrenciales lluvias que se están presentando, por lo que existen ya inundaciones.
Para mitigar los efectos, se está disponiendo de maquinaria pesada en el sector, por lo que se coordina el trabajo que se hace.
Coipasa es otro municipio afectado por las inundaciones, por lo que ayer una comisión técnica fue a evaluar la situación y de acuerdo a ello se verá cómo se actúa.
La autoridad del Gador, expresó su esperanza de tener para hoy los resultados de la situación en Coipasa.
"En Challapata ya estamos coordinando, los afectados son los beneficiarios de la represa de Tacagua, y en Pampa Aullagas los daños sólo son materiales", remarcó Soliz, aunque no supo cuantificar los daños ocasionados.
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