El Norte Integrado está compuesto por las provincias Sara, Ichilo, Obispo Santistevan y Warnes. Todas se caracterizan por contar con extensos sembradíos de arroz, sorgo, plantas frutales y principalmente, caña de azúcar. Eso, sin contar con que entre sus límites se encuentran instaladas industrias, como ser los ingenios azucareros y arroceros, centros de acopios, fábricas de cemento, industrias lácteas, entre otros. Para la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), se trata de la principal zona productiva del departamento dada sus potencialidades; mientras que el sector cañero asegura que se fortalece año a año. “A pesar de las dificultades que la misma naturaleza nos pone, trabajamos con más ahínco para, principalmente, cubrir la demanda interna”, remarcó Avelino Gutiérrez, presidente de la Federación de Cañeros Santa Cruz.
El titular de esta institución asegura que la principal provincia productora de caña es Obispo Santistevan. Aunque eso no significa que se desmerezca el trabajo en Andrés Ibáñez y Warnes. A ello, también se suman emprendimientos de pequeños y medianos empresarios, en diferentes rubros (incluyendo el turístico), que también aportan al desarrollo de la región. En resumen, el pujante Norte Integrado aporta con más de un granito para fortalecer el polo de desarrollo productivo del país.
Objetivo
El sector pecuario apunta a crecer. Así como la producción de caña de azúcar, el sector pecuario también apunta a crecer. No es secreto para nadie que las provincias que componen el norte, cuentan con extensos terrenos dedicados a la ganadería. “Los productores cuentan con ganado de corte como lechero de calidad, de alta genética y rendimiento, con características y cualidades suficientes para competir en torneos internacionales”, apuntan desde el norte cruceño.
5 secciones municipales tiene la provincia Obispo Santistevan, el epicentro de la zona norte del departamento cruceño.
4 ingenios azucareros hay en el norte cruceño, La Bélgica, Guabirá, Unagro y Aguaí. Solo uno hay en la capital, San Aurelio.
2016 año marcado por las pérdidas del sector arrocero, debido principalmente al factor climatológico.
80 ingenios arroceros funcionan solo en la capital de la provincia Obispo Santistevan, donde se acopia la mayoría de la producción.
2 frutas son las que principalmente se produce en el municipio de Yapacaní, provincia Ichilo, naranja y limón.
Saturday, October 8, 2016
Yapacaní Municipio en constante desarrollo
Educación. Yapacaní tiene 70 unidades educativas, el punto de partida será de acuerdo a las necesidades que tengan, pero primero mejorarán la infraestructura. En el tema de ítem hay necesidad de poder completar una parte que paga el municipio a profesores de ramas técnicas, porteros y otros.
Salud. Como en todo los municipio siempre hay falencias, Yapacaní tiene más de 200 trabajadores de salud, pero solo 50 tienen ítems. Por ello la Alcaldía paga a más de 180 con sus propios recursos. Además, se ha implementado un quirófano que significaría aumentar más médicos.
Seguridad ciudadana. Hay Bs 500.000 para instalar cámaras de seguridad y comprar vehículo. Además, se ha construido un módulo policial. También prevén asignar un responsable de seguridad ciudadana que esté exclusivamente con el tema y así hacerle seguimiento a cada caso.
Producción. Este año hubo dificultades por situaciones catastróficas principalmente con el arroz con pérdidas del 70% del cultivo, la causa principal fue el clima, ya que llegó una enfermedad, que está latente en la zona y debido al calor se diseminó y proliferó inmediatamente.
Vicente Flores
Alcalde municipal de Yapacaní
‘Este año estimamos llegar de Bs 5 a 6 MM en ingresos propios’.
¿Cuáles han sido los proyectos que han priorizado?
Siempre teníamos en mente hacer las gestiones a nivel departamental de lo que corresponde a cada municipio. A nivel nacional, había proyectos que estaban durmiendo y eran necesario que se vayan ejecutando. Hemos tenido la oportunidad que el presidente pudo financiar seis proyectos de Bs 27 millones para educación: Tres módulos educativos, un coliseo para cuatro mil espectadores, un módulo educativo con ocho ambientes y una gradería y tinglado para una cancha polifuncional. Paralelo a eso, hicimos las gestiones para un proyecto de alcantarillado con un costo de Bs 64 millones. De ello, Bs 41 millones gestionamos a través del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, de la UCP CAF y a nosotros nos corresponde buscar Bs 23 millones para contraparte.
¿Cuánto dinero mueve actualmente el municipio?
Hay proyectos que viene directo de la Gobernación que cada año desembolsa Bs 8.5 millones. El 2014 desembolsaron el 50%, el otros 50% vamos a regularizar hasta final de agosto. Paralelo a ello, se está revisando la información y regularizando las observaciones de los proyectos para el 2015. El fondo del 2016, seguramente lo desembolsarán el 2017. Pero todo el techo presupuestario del 2016 es solo Bs 56 millones; el 2015 fue Bs 58.5 millones y el recorte del IDH Bs 5 millones. Nosotros manejamos tazas patentes por estación de áridos. El año pasado, se recaudó al rededor de Bs 2 millones.
Alcantarillado. Este año han implementado una segunda fase del proyecto de alcantarillado que se va a iniciar el 2017 y entre otros proyectos pavimentarán las calles dentro del primer anillo.
Turismo. La Alcaldía apoya el turismo de su municipio ya que Yapacaní está al pie del Parque Amboró, tiene una reserva por el Choré y lugares atractivos con potencial turística.
14 distritos componen el municipio de Yapacaní, que se caracteriza por su producción agropecuaria y comercial en el norte.
60% del territorio junto con el municipio de Buenavista es parte del Parque Nacional Amboró, rico en flora y fauna silvestre.
Salud. Como en todo los municipio siempre hay falencias, Yapacaní tiene más de 200 trabajadores de salud, pero solo 50 tienen ítems. Por ello la Alcaldía paga a más de 180 con sus propios recursos. Además, se ha implementado un quirófano que significaría aumentar más médicos.
Seguridad ciudadana. Hay Bs 500.000 para instalar cámaras de seguridad y comprar vehículo. Además, se ha construido un módulo policial. También prevén asignar un responsable de seguridad ciudadana que esté exclusivamente con el tema y así hacerle seguimiento a cada caso.
Producción. Este año hubo dificultades por situaciones catastróficas principalmente con el arroz con pérdidas del 70% del cultivo, la causa principal fue el clima, ya que llegó una enfermedad, que está latente en la zona y debido al calor se diseminó y proliferó inmediatamente.
Vicente Flores
Alcalde municipal de Yapacaní
‘Este año estimamos llegar de Bs 5 a 6 MM en ingresos propios’.
¿Cuáles han sido los proyectos que han priorizado?
Siempre teníamos en mente hacer las gestiones a nivel departamental de lo que corresponde a cada municipio. A nivel nacional, había proyectos que estaban durmiendo y eran necesario que se vayan ejecutando. Hemos tenido la oportunidad que el presidente pudo financiar seis proyectos de Bs 27 millones para educación: Tres módulos educativos, un coliseo para cuatro mil espectadores, un módulo educativo con ocho ambientes y una gradería y tinglado para una cancha polifuncional. Paralelo a eso, hicimos las gestiones para un proyecto de alcantarillado con un costo de Bs 64 millones. De ello, Bs 41 millones gestionamos a través del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, de la UCP CAF y a nosotros nos corresponde buscar Bs 23 millones para contraparte.
¿Cuánto dinero mueve actualmente el municipio?
Hay proyectos que viene directo de la Gobernación que cada año desembolsa Bs 8.5 millones. El 2014 desembolsaron el 50%, el otros 50% vamos a regularizar hasta final de agosto. Paralelo a ello, se está revisando la información y regularizando las observaciones de los proyectos para el 2015. El fondo del 2016, seguramente lo desembolsarán el 2017. Pero todo el techo presupuestario del 2016 es solo Bs 56 millones; el 2015 fue Bs 58.5 millones y el recorte del IDH Bs 5 millones. Nosotros manejamos tazas patentes por estación de áridos. El año pasado, se recaudó al rededor de Bs 2 millones.
Alcantarillado. Este año han implementado una segunda fase del proyecto de alcantarillado que se va a iniciar el 2017 y entre otros proyectos pavimentarán las calles dentro del primer anillo.
Turismo. La Alcaldía apoya el turismo de su municipio ya que Yapacaní está al pie del Parque Amboró, tiene una reserva por el Choré y lugares atractivos con potencial turística.
14 distritos componen el municipio de Yapacaní, que se caracteriza por su producción agropecuaria y comercial en el norte.
60% del territorio junto con el municipio de Buenavista es parte del Parque Nacional Amboró, rico en flora y fauna silvestre.
Camiri El centro comercial de Cordillera
Aunque la capital de la provincia Cordillera es Lagunilla, Camiri es el municipio que mejor ha consolidado su crecimiento. Esto debido, principalmente, a que hace unos años era considerada “la capital petrolera” de Bolivia. Desafortunadamente, su riqueza hidrocarburífera se mermó, lo que obligó a la población a redirigir sus actividades económicas. Es así que ahora, es conocido por ser el epicentro comercial del Chaco cruceño, donde se han instalado gran parte de las empresas que ofrecen servicios, generalmente, al rubro petrolero; aunque no sea el único puesto que el mercado está diversificando según las necesidades de la región y lo que producen las comunidades aledañas. No está de más remarcar que las principales producciones agrícolas se basan en maíz, maní, yuca y otros granos, pero en baja escala; lo mismo que la producción ganadera de corte. Para ser más específicos, según un estudio publicado hace algunos años, en aquel entonces este municipio ya contaba con más de 100 unidades productivas, unas 150 industriales, más de una decena de servicios hoteleros, transporte urbano, interprovincial y hasta departamental, empresas constructoras, una facultad de la universidad estatal, academias de formación técnica y una docena de empresas de comunicación. En síntesis, tenía y aún tiene el potencial suficiente para convertirse en el epicentro de la provincia más grande del país, sin necesidad de depender de la explotación de sus recursos.
Atractivo
Lo llamativo es su río. El río Parapetí es el toque natural más hermoso con el que cuenta este municipio y que es utilizado principalmente como atractivo turístico junto con el Puente Viejo, los monumentos en el excampamento de YPFB, el Pozo, el Pozo 3, el mirador de YPFB, el Museo Nacional del Petróleo, por supuesto, el Chorro de la Planchada y el Área Protegida Municipal El Chorro (ubicado entre Camiri-Cuevo). Desafortunadamente, la mayoría de estos lugares dependen del clima y el estado de sus vías de acceso para visitarlos.
Atractivo
Lo llamativo es su río. El río Parapetí es el toque natural más hermoso con el que cuenta este municipio y que es utilizado principalmente como atractivo turístico junto con el Puente Viejo, los monumentos en el excampamento de YPFB, el Pozo, el Pozo 3, el mirador de YPFB, el Museo Nacional del Petróleo, por supuesto, el Chorro de la Planchada y el Área Protegida Municipal El Chorro (ubicado entre Camiri-Cuevo). Desafortunadamente, la mayoría de estos lugares dependen del clima y el estado de sus vías de acceso para visitarlos.
Toma ilegal de tierras afecta a dos municipios
La provincia Inquisivi atraviesa problemas de avasallamientos, por parte del municipio de la Quinta Sección de La Asunta, a causa de este tema se ven afectadas más de 800 hectáreas de tierras, el problema dio inicio a principios de septiembre, dejando hasta la fecha a dos heridos, señaló David Nina, ejecutivo de la Federación Toqui Bombo Sequi Rancho de este Distrito.
Este problema radica desde 1988 y en septiembre pasado se presentaron nuevamente problemas con los comunarios del municipio de La Asunta, quienes intentaron adueñarse de nuevas tierras para proceder a su venta, sin respetar los límites territoriales establecidos, indicó el Ejecutivo de la federación de la provincia Inquisivi.
ENFRENTAMIENTOS
Estas acciones derivaron en enfrentamientos entre comunarios de ambas regiones, en los cuales se utilizaron como métodos de defensa armas de fuego, piedras y palos; en la provincia Inquisivi se tiene dos heridos de gravedad, entre ellos un anciano que se vio afectado solo por defender su propiedad. “No respetan a mujeres, niños y ancianos”, señaló David Nina.
Por esta razón se enviaron cartas desde septiembre al ministro de Gobierno, Carlos Romero, a la Defensoría del Pueblo y al gobernador Félix Patzi, para que planteen una solución a este problema, sin embargo todos los intentos de detener la toma ilegal de tierras se han visto fallidos, debido a que las autoridades del municipio de La Asunta no asisten, indicó Gabriel tola, Segundo Ejecutivo Provincial de Inquisivi.
Si el conflicto de avasallamientos no llega a una solución, los comuniarios de la provincia Inquisivi anunciaron que defenderán su territorio con el apoyo de las organizaciones Túpac katari, Bartolina Sisa y los mineros de Quime y Colquiri, con el fin de que se respete su territorio, indicó David Nina.
OTROS PROBLEMAS
La provincia Inquisivi también enfrenta otros problemas, en relación con la erradicación del cultivo de la hoja de coca, donde la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), agredió a los comunarios gasificándolos, también físicamente e incluso quemaron una casa en el municipio de Toqui Bombo, señaló David Calle, secretario de Justicia de la Federación Toqui Bombo Sequi Rancho. Dijo que la declaración que dio la Policía al respecto es falsa, ya que ellos si los agredieron pero en defensa propia.
Lo que piden a las autoridades correspondientes es que se respete las 250 hectáreas de hoja de coca, ya que estas están amparadas ante el Artículo 384, donde el Estado protege a la hoja de coca natural, indicó Tola, segundo ejecutivo provincial de Inquisivi.
Este problema radica desde 1988 y en septiembre pasado se presentaron nuevamente problemas con los comunarios del municipio de La Asunta, quienes intentaron adueñarse de nuevas tierras para proceder a su venta, sin respetar los límites territoriales establecidos, indicó el Ejecutivo de la federación de la provincia Inquisivi.
ENFRENTAMIENTOS
Estas acciones derivaron en enfrentamientos entre comunarios de ambas regiones, en los cuales se utilizaron como métodos de defensa armas de fuego, piedras y palos; en la provincia Inquisivi se tiene dos heridos de gravedad, entre ellos un anciano que se vio afectado solo por defender su propiedad. “No respetan a mujeres, niños y ancianos”, señaló David Nina.
Por esta razón se enviaron cartas desde septiembre al ministro de Gobierno, Carlos Romero, a la Defensoría del Pueblo y al gobernador Félix Patzi, para que planteen una solución a este problema, sin embargo todos los intentos de detener la toma ilegal de tierras se han visto fallidos, debido a que las autoridades del municipio de La Asunta no asisten, indicó Gabriel tola, Segundo Ejecutivo Provincial de Inquisivi.
Si el conflicto de avasallamientos no llega a una solución, los comuniarios de la provincia Inquisivi anunciaron que defenderán su territorio con el apoyo de las organizaciones Túpac katari, Bartolina Sisa y los mineros de Quime y Colquiri, con el fin de que se respete su territorio, indicó David Nina.
OTROS PROBLEMAS
La provincia Inquisivi también enfrenta otros problemas, en relación con la erradicación del cultivo de la hoja de coca, donde la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), agredió a los comunarios gasificándolos, también físicamente e incluso quemaron una casa en el municipio de Toqui Bombo, señaló David Calle, secretario de Justicia de la Federación Toqui Bombo Sequi Rancho. Dijo que la declaración que dio la Policía al respecto es falsa, ya que ellos si los agredieron pero en defensa propia.
Lo que piden a las autoridades correspondientes es que se respete las 250 hectáreas de hoja de coca, ya que estas están amparadas ante el Artículo 384, donde el Estado protege a la hoja de coca natural, indicó Tola, segundo ejecutivo provincial de Inquisivi.
Thursday, October 6, 2016
Una mirada antropológica Choquela, el espíritu de la vicuña
A seis horas de viaje por tierra desde la cuidad de La Paz, se encuentra Italaque, población aymara de mucha relevancia para la zona norte del departamento, que corresponde al Municipio de Mocomoco, segunda sección de la Provincia Camacho.
Aunque con el tiempo Italaque se ha convertido en una localidad que sólo recibe a eximios músicos de las regiones circundantes, es importante dejar claro que casi nada de la música que lo hizo famoso se produce en el poblado como tal, por lo que el estudio musical de la región aymara Huarca se debe circunscribir siempre a las pequeñas comunidades desde donde provienen los músicos y danzantes en cuestión.
En esta ocasión hemos sido invitados a documentar uno de los famosos festivales de música autóctona de la región, en el espíritu municipal de fortalecer y fomentar la práctica de los procesos patrimoniales que se activan a través de los saberes musicales. Honrados con semejante tarea, transcribimos a continuación algunas de nuestras notas referidas a una de las danzas más antiguas que se han presentado: la danza de los choquelas, procedentes de la comunidad Huari Huari del mismo municipio.
Entre melodías tan antiguas, como los cueros de vicuña que llevan en la espalda y el agudo canto que ejecutan las mujeres de la comunidad, descienden bailando por los cerros los choquelas: seres que emergen de la profunda memoria aymara, que remonta su presencia a una edad presolar en la que se domesticaron los auquénidos y algunas de las conquistas alimenticias más importantes para la subsistencia andina en las áridas regiones de pastoreo.
El sonido de las quenas choquela es intenso y melodioso, mientras un llamero arrea metafóricamente a los músicos y danzantes que encarnan en su cuerpo el espíritu de las vicuñas silvestres, y en cuyo baile se contiene el poder para hacer nacer buenas cosechas de papa.
El florecimiento de las plantas está representado por las plumas de pariwana (flamenco rosado) que cubren y bordean los sombreros de fieltro de oveja que los músicos llevan en la cabeza, a manera de flores coloridas.
Estos tocados emulan la alegría de la tierra, garantizando así la reproducción de los bienes materiales que emergen de los campos de cultivo, mientras las vicuñas adornadas que bailan en sus espaldas remiten la función del rito a un tiempo antiguo, en el que los “warirunas” u hombres vicuña domesticaron algunos de los alimentos más importantes de la dieta andina, entre ellos uno de los más importantes: la papa.
Aunque esta danza es una de las más difundidas entre las zonas de montaña y pastoreo de la altipampa boliviana y cada región posee características particulares, dos son los guiones que ordenan la narrativa visual del rito.
El primero que incorpora la presencia del zorro, al cual metafóricamente se ahorca, por constituirse en uno de los depredadores directos de las crías de la vicuña y por quien la cosecha podría dañarse; y el segundo, que es el caso que registramos ahora, que está basado en la danza ritual de las vicuñas sobre los campos de papa, en donde el arriero o k´usillo (dependiendo de la zona) tiene la obligación de hacer bailar a los músicos y demás componentes de la danza, a manera de flores que derraman sus semillas sobre la tierra.
El choquela y los ganados
Con el tiempo esta representación de las vicuñas se ha transformado poco a poco. En algunas zonas, donde no existe la presencia natural de las vicuñas, éstas son reemplazadas por cueros de llama blanca, que si bien cumplen exactamente la misma función simbólica, el nombre de la danza es resignificado por el de “kharwani”, que literalmente quiere decir: llamero.
Aunque en ambos casos esta función simbólica parece ser la misma, considerando que las estructuras narrativa y musical no presentan variables, y los sonidos son exactamente iguales, el tipo de embocadura que tiene el instrumento utilizado para generar la música es ligeramente distinto: en el caso del choquela hablamos de un instrumento cuya boca es lo que se conoce con el nombre de quena, y para el caso del kharwani hablamos de uno del tipo pinkillu, que básicamente tiene la misma medida del anterior pero incorpora una boquilla cerrada del tipo flauta.
En cualquiera de los casos, el choquela representa una conexión fundacional con los ganados y los campos de cultivo, que en definitiva trascienden incluso más allá, proyectándose más bien como una relación de existencia entre el espíritu de los ganados y la reproducción de los bienes materiales, en una suerte de illa (espíritu de los animales y/u objetos) danzante que tiene el poder de atraer la abundancia.
No es casualidad entonces que esta danza esté consagrada al espíritu de la vicuña, que al ser uno de los animales totémicos del mundo aymara merece reverencia, toda vez que sus mitos de origen la vinculan siempre a la naturaleza de las montañas y sus oscuras profundidades, acaso el lugar de origen de todo en el universo para la cosmovisión andina.
El choquela en el calendario agrícola
En el mundo aymara, las danzas, los instrumentos musicales y los sonidos tienen siempre una función asociada con la tierra y las relaciones de producción en general.
Todo lo representado en la pantomima metaforizada del universo, también entendida como fiesta, posee un principio de causalidad, por lo que desde esa perspectiva el choquela es muy importante en la representación del tiempo y el espacio agrícola de las zonas altas, en donde se cultivan los tubérculos esenciales para la vida.
Así también su presencia es importante en las zonas de pastoreo, donde si bien no existen necesariamente campos de cultivo, su otra gran tarea ritual es la de reproducir los ganados y evitar que éstos caigan en las garras de algún depredador natural.
No obstante, su presencia sobre estos campos está asociada a la siembra y la cosecha de la papa principalmente, y aunque esta relación solía ser muy estricta en tiempos pasados, hoy por hoy, el choquela también acompaña los actos cívicos y sociales importantes de la comunidad, toda vez que se define como uno de los patrimonios culturales más significativos para la identidad aymara.
Además de ser un instrumento para construir el equilibrio anímico de la colectividad, el choquela es, sin duda, uno de los patrimonios tangibles que movilizan un profundo sistema de comportamientos culturales expresados inmaterialmente, suponiendo en este caso la posibilidad de entender a esta manifestación como una de las más preciadas y significativas de la región alta de Bolivia por su importante tarea de consecución de bienes y estatus para la sociedad en su conjunto. Este fue el caso de los choquelas de Huari Huari por ejemplo, tuvimos la suerte de documentar en la localidad de Italaque, en ocasión de la fiesta en honor a la Virgen del Carmen el 16 de julio, toda vez que si bien se presentaban como una muestra del patrimonio cultural de la región alta del municipio de Mocomoco, al mismo tiempo que escenificaban su naturaleza y se representaban como una comunidad fuerte por la buena producción de sus campos.
Huari Huari
Comunidad ubicada en territorio del Municipio de Mocomoco, segunda sección de la Provincia Camacho del Departamento de La Paz, Huari Huari quiere decir, literalmente: vicuñas, por lo que no es extraño observar que la danza que los caracteriza sea precisamente el choquela, y aunque no es difícil observar kharwanis a lo largo de las provincias Omasuyus y Los Andes, es importante hacer notar que la vestimenta de estos choquelas es atesorada por todas y todos sus componentes por el valor incalculable de las piezas utilizadas en el ritual de danza.
En un proceso de recuperación de saberes culturales en la región, impulsado por el Municipio de Mocomoco en su unidad de Culturas, sabemos que la transmisión musical así como la consecución de la vestimenta se hace de manera oral, y todos los ajuares son legados a las nuevas generaciones desde hace mucho tiempo atrás, por lo que observarlas en plena danza es, literalmente: ver danzar el tiempo.
En todo caso, y gracias a la naturaleza descriptiva de los choquelas de Huari Huari, podemos asegurar que la narrativa en movimiento del rito describe plenamente la naturaleza del lugar en donde se la desenvuelve, por lo que agradecemos infinitamente la oportunidad de encontrarnos en este Taypi (centro) donde convergen aymaras de regiones altas con aymaras de profundos valles, para seguir escribiendo la historia de los pueblos en ese espíritu de complementación e intercambio de productos, sonidos y creencias, y reinventando así, cíclicamente, un mundo de estrellas, soles y serpientes.
Aunque con el tiempo Italaque se ha convertido en una localidad que sólo recibe a eximios músicos de las regiones circundantes, es importante dejar claro que casi nada de la música que lo hizo famoso se produce en el poblado como tal, por lo que el estudio musical de la región aymara Huarca se debe circunscribir siempre a las pequeñas comunidades desde donde provienen los músicos y danzantes en cuestión.
En esta ocasión hemos sido invitados a documentar uno de los famosos festivales de música autóctona de la región, en el espíritu municipal de fortalecer y fomentar la práctica de los procesos patrimoniales que se activan a través de los saberes musicales. Honrados con semejante tarea, transcribimos a continuación algunas de nuestras notas referidas a una de las danzas más antiguas que se han presentado: la danza de los choquelas, procedentes de la comunidad Huari Huari del mismo municipio.
Entre melodías tan antiguas, como los cueros de vicuña que llevan en la espalda y el agudo canto que ejecutan las mujeres de la comunidad, descienden bailando por los cerros los choquelas: seres que emergen de la profunda memoria aymara, que remonta su presencia a una edad presolar en la que se domesticaron los auquénidos y algunas de las conquistas alimenticias más importantes para la subsistencia andina en las áridas regiones de pastoreo.
El sonido de las quenas choquela es intenso y melodioso, mientras un llamero arrea metafóricamente a los músicos y danzantes que encarnan en su cuerpo el espíritu de las vicuñas silvestres, y en cuyo baile se contiene el poder para hacer nacer buenas cosechas de papa.
El florecimiento de las plantas está representado por las plumas de pariwana (flamenco rosado) que cubren y bordean los sombreros de fieltro de oveja que los músicos llevan en la cabeza, a manera de flores coloridas.
Estos tocados emulan la alegría de la tierra, garantizando así la reproducción de los bienes materiales que emergen de los campos de cultivo, mientras las vicuñas adornadas que bailan en sus espaldas remiten la función del rito a un tiempo antiguo, en el que los “warirunas” u hombres vicuña domesticaron algunos de los alimentos más importantes de la dieta andina, entre ellos uno de los más importantes: la papa.
Aunque esta danza es una de las más difundidas entre las zonas de montaña y pastoreo de la altipampa boliviana y cada región posee características particulares, dos son los guiones que ordenan la narrativa visual del rito.
El primero que incorpora la presencia del zorro, al cual metafóricamente se ahorca, por constituirse en uno de los depredadores directos de las crías de la vicuña y por quien la cosecha podría dañarse; y el segundo, que es el caso que registramos ahora, que está basado en la danza ritual de las vicuñas sobre los campos de papa, en donde el arriero o k´usillo (dependiendo de la zona) tiene la obligación de hacer bailar a los músicos y demás componentes de la danza, a manera de flores que derraman sus semillas sobre la tierra.
El choquela y los ganados
Con el tiempo esta representación de las vicuñas se ha transformado poco a poco. En algunas zonas, donde no existe la presencia natural de las vicuñas, éstas son reemplazadas por cueros de llama blanca, que si bien cumplen exactamente la misma función simbólica, el nombre de la danza es resignificado por el de “kharwani”, que literalmente quiere decir: llamero.
Aunque en ambos casos esta función simbólica parece ser la misma, considerando que las estructuras narrativa y musical no presentan variables, y los sonidos son exactamente iguales, el tipo de embocadura que tiene el instrumento utilizado para generar la música es ligeramente distinto: en el caso del choquela hablamos de un instrumento cuya boca es lo que se conoce con el nombre de quena, y para el caso del kharwani hablamos de uno del tipo pinkillu, que básicamente tiene la misma medida del anterior pero incorpora una boquilla cerrada del tipo flauta.
En cualquiera de los casos, el choquela representa una conexión fundacional con los ganados y los campos de cultivo, que en definitiva trascienden incluso más allá, proyectándose más bien como una relación de existencia entre el espíritu de los ganados y la reproducción de los bienes materiales, en una suerte de illa (espíritu de los animales y/u objetos) danzante que tiene el poder de atraer la abundancia.
No es casualidad entonces que esta danza esté consagrada al espíritu de la vicuña, que al ser uno de los animales totémicos del mundo aymara merece reverencia, toda vez que sus mitos de origen la vinculan siempre a la naturaleza de las montañas y sus oscuras profundidades, acaso el lugar de origen de todo en el universo para la cosmovisión andina.
El choquela en el calendario agrícola
En el mundo aymara, las danzas, los instrumentos musicales y los sonidos tienen siempre una función asociada con la tierra y las relaciones de producción en general.
Todo lo representado en la pantomima metaforizada del universo, también entendida como fiesta, posee un principio de causalidad, por lo que desde esa perspectiva el choquela es muy importante en la representación del tiempo y el espacio agrícola de las zonas altas, en donde se cultivan los tubérculos esenciales para la vida.
Así también su presencia es importante en las zonas de pastoreo, donde si bien no existen necesariamente campos de cultivo, su otra gran tarea ritual es la de reproducir los ganados y evitar que éstos caigan en las garras de algún depredador natural.
No obstante, su presencia sobre estos campos está asociada a la siembra y la cosecha de la papa principalmente, y aunque esta relación solía ser muy estricta en tiempos pasados, hoy por hoy, el choquela también acompaña los actos cívicos y sociales importantes de la comunidad, toda vez que se define como uno de los patrimonios culturales más significativos para la identidad aymara.
Además de ser un instrumento para construir el equilibrio anímico de la colectividad, el choquela es, sin duda, uno de los patrimonios tangibles que movilizan un profundo sistema de comportamientos culturales expresados inmaterialmente, suponiendo en este caso la posibilidad de entender a esta manifestación como una de las más preciadas y significativas de la región alta de Bolivia por su importante tarea de consecución de bienes y estatus para la sociedad en su conjunto. Este fue el caso de los choquelas de Huari Huari por ejemplo, tuvimos la suerte de documentar en la localidad de Italaque, en ocasión de la fiesta en honor a la Virgen del Carmen el 16 de julio, toda vez que si bien se presentaban como una muestra del patrimonio cultural de la región alta del municipio de Mocomoco, al mismo tiempo que escenificaban su naturaleza y se representaban como una comunidad fuerte por la buena producción de sus campos.
Huari Huari
Comunidad ubicada en territorio del Municipio de Mocomoco, segunda sección de la Provincia Camacho del Departamento de La Paz, Huari Huari quiere decir, literalmente: vicuñas, por lo que no es extraño observar que la danza que los caracteriza sea precisamente el choquela, y aunque no es difícil observar kharwanis a lo largo de las provincias Omasuyus y Los Andes, es importante hacer notar que la vestimenta de estos choquelas es atesorada por todas y todos sus componentes por el valor incalculable de las piezas utilizadas en el ritual de danza.
En un proceso de recuperación de saberes culturales en la región, impulsado por el Municipio de Mocomoco en su unidad de Culturas, sabemos que la transmisión musical así como la consecución de la vestimenta se hace de manera oral, y todos los ajuares son legados a las nuevas generaciones desde hace mucho tiempo atrás, por lo que observarlas en plena danza es, literalmente: ver danzar el tiempo.
En todo caso, y gracias a la naturaleza descriptiva de los choquelas de Huari Huari, podemos asegurar que la narrativa en movimiento del rito describe plenamente la naturaleza del lugar en donde se la desenvuelve, por lo que agradecemos infinitamente la oportunidad de encontrarnos en este Taypi (centro) donde convergen aymaras de regiones altas con aymaras de profundos valles, para seguir escribiendo la historia de los pueblos en ese espíritu de complementación e intercambio de productos, sonidos y creencias, y reinventando así, cíclicamente, un mundo de estrellas, soles y serpientes.
Provincia Gualberto Villarroel se beneficia con nuevas obras
La provincia Gualberto Villarroel estrenará un proyecto para el desarrollo del agro. La obra está destinada a impulsar la siembra de la quinua y alfares en 500 hectáreas. También inaugurará una represa de microriego, beneficiando de esta manera a las comunidades de Laramuta y San Juan Pacollo, indicó Antonio Mamani, subgobernador del Distrito.
Ambos proyectos no cuentan, en su totalidad, con el apoyo del Gobierno Departamental de La Paz, razón por la que ambas iniciativas necesitaron del apoyo de una Empresa Comunitaria Privada y de sus afiliados. Esta iniciativa es impulsada para fortalecer la agricultura de la región.
Respecto a la represa de microriego, señaló que esta se encuentra ubicada en el ayllu Unto – Grande y Unto – Chico de la comunidad de Laramuta. La obra utilizó un presupuesto de $us 32.000, los cuales fueron recaudados mediante aportes de los 36 comunarios afiliados a la Empresa Comunitaria Privada de la provincia. “Para esta iniciativa cada productor tuvo que dar un aporte de $us 1.200 durante un periodo de cuatro meses, destinado a la maquinaria de construcción de la represa”, señalo Mamani.
Añadió que el municipio de Chacarilla tuvo que realizar un diagnóstico para conocer cuáles eran las necesidades básicas de la Comunidad Laramuta. “La comunidad tiene varias necesidades y, entre ellas, se encuentran las demandas generadas por los efectos de la sequía, que afectó al municipio por alrededor de dos meses”.
“Para coadyuvar a este tipo de problemas ambientales, se decidió implementar la represa de microriego en el municipio de Chacarilla”, dijo, a tiempo de aclarar que el Gobierno central, a la fecha, no atiende sus necesidades.
Por su parte, el asambleísta Edwin Zarate, señaló que desconocía que la providencia concretó ambos proyectos, con fondos de los propios comunarios, por lo que felicitó la iniciativa de Alcalde y el Subgobernador, ya que “es un ejemplo para las demás provincias, debido a que ellos son los más cercanos a la población y, por lo tanto, tienen más conocimiento de sus necesidades”.
En cuanto a la insuficiente colaboración que se le dio al municipio de Chacarilla, por parte de la Gobernación de La Paz, Zarate indicó que el presupuesto que maneja el Gobierno Departamental de La Paz no es suficiente para atender todas las necesidades de las provincias, pero “a pesar de ello, sí se les dota ayuda a los municipios, en cuestión de semillas y enviando cisternas para el abastecimiento de agua, se resuelven las carencias, por lo menos momentáneas”.
“La siguiente obra entregada en el municipio de Chacarilla tiene que ver con la habilitación de terrenos para sembrar 500 hectáreas de quinua y alfalfa, de propiedad de 48 afiliados de la comunidad, con el propósito de crear dentro de un tiempo una empresa comunitaria”, señaló el subgobernador Mamani.
También refirió que la provincia tiene un proyecto para criadero de gallinas, con la inversión de medio millón de bolivianos, el cual se está realizando con el apoyo de la embajada China, “se espera que para principios del próximo año, se realice la entrega final de este proyecto”, señaló.
Ambos proyectos no cuentan, en su totalidad, con el apoyo del Gobierno Departamental de La Paz, razón por la que ambas iniciativas necesitaron del apoyo de una Empresa Comunitaria Privada y de sus afiliados. Esta iniciativa es impulsada para fortalecer la agricultura de la región.
Respecto a la represa de microriego, señaló que esta se encuentra ubicada en el ayllu Unto – Grande y Unto – Chico de la comunidad de Laramuta. La obra utilizó un presupuesto de $us 32.000, los cuales fueron recaudados mediante aportes de los 36 comunarios afiliados a la Empresa Comunitaria Privada de la provincia. “Para esta iniciativa cada productor tuvo que dar un aporte de $us 1.200 durante un periodo de cuatro meses, destinado a la maquinaria de construcción de la represa”, señalo Mamani.
Añadió que el municipio de Chacarilla tuvo que realizar un diagnóstico para conocer cuáles eran las necesidades básicas de la Comunidad Laramuta. “La comunidad tiene varias necesidades y, entre ellas, se encuentran las demandas generadas por los efectos de la sequía, que afectó al municipio por alrededor de dos meses”.
“Para coadyuvar a este tipo de problemas ambientales, se decidió implementar la represa de microriego en el municipio de Chacarilla”, dijo, a tiempo de aclarar que el Gobierno central, a la fecha, no atiende sus necesidades.
Por su parte, el asambleísta Edwin Zarate, señaló que desconocía que la providencia concretó ambos proyectos, con fondos de los propios comunarios, por lo que felicitó la iniciativa de Alcalde y el Subgobernador, ya que “es un ejemplo para las demás provincias, debido a que ellos son los más cercanos a la población y, por lo tanto, tienen más conocimiento de sus necesidades”.
En cuanto a la insuficiente colaboración que se le dio al municipio de Chacarilla, por parte de la Gobernación de La Paz, Zarate indicó que el presupuesto que maneja el Gobierno Departamental de La Paz no es suficiente para atender todas las necesidades de las provincias, pero “a pesar de ello, sí se les dota ayuda a los municipios, en cuestión de semillas y enviando cisternas para el abastecimiento de agua, se resuelven las carencias, por lo menos momentáneas”.
“La siguiente obra entregada en el municipio de Chacarilla tiene que ver con la habilitación de terrenos para sembrar 500 hectáreas de quinua y alfalfa, de propiedad de 48 afiliados de la comunidad, con el propósito de crear dentro de un tiempo una empresa comunitaria”, señaló el subgobernador Mamani.
También refirió que la provincia tiene un proyecto para criadero de gallinas, con la inversión de medio millón de bolivianos, el cual se está realizando con el apoyo de la embajada China, “se espera que para principios del próximo año, se realice la entrega final de este proyecto”, señaló.
Tuesday, October 4, 2016
Alcaldía de Caraparí necesita Bs 80 MM para proyectos
La Alcaldía carapareña necesita, aproximadamente, 80 millones de bolivianos para poder concluir con los proyectos que se estarían paralizando, deudas que dejaron al municipio las gestiones administrativas pasadas y algunas asumidas por la nueva administración.
El alcalde de Caraparí, Wilman Peña, refirió que a tres meses de concluir la gestión 2016, el Gobierno Municipal no podrá cumplir con la deuda y tendrá que pasar para a la próxima gestión, debido a que toda la planificación y presupuestos de la institución 2017 está en función a los proyectos de continuidad, al margen de que la medida está siendo controlada por el Ministerio de Planificación.
Dijo que a raíz de la situación económica que atraviesa la institución pública, se hicieron acuerdos con las diferentes empresas que llevan ejecutando proyectos en el municipio, con el fin de no verse perjudicados tanto ellos con el tiempo de ejecución y la Alcaldía con el pago de las planillas de avance.
“Estamos optando por conversar con estas empresas con el fin de que puedan ellos también, de manera voluntaria, acogerse a esta paralización de obras, que más que todo es una medida ‘en papeles’, en documentos legales, mientras tanto la empresa con las planillas parciales que les adelantamos, continúan en ese proceso lento de su ejecución para no detener definitivamente los trabajos”, aclaró el Alcalde.
Finalmente señaló que “esta situación no perjudicará en el tiempo de ejecución para la entrega de obras ya que la suspensión es en documentos, porque en el fondo las ni las comunidades ni las empresas desean que se paralicen los proyectos”.
El alcalde de Caraparí, Wilman Peña, refirió que a tres meses de concluir la gestión 2016, el Gobierno Municipal no podrá cumplir con la deuda y tendrá que pasar para a la próxima gestión, debido a que toda la planificación y presupuestos de la institución 2017 está en función a los proyectos de continuidad, al margen de que la medida está siendo controlada por el Ministerio de Planificación.
Dijo que a raíz de la situación económica que atraviesa la institución pública, se hicieron acuerdos con las diferentes empresas que llevan ejecutando proyectos en el municipio, con el fin de no verse perjudicados tanto ellos con el tiempo de ejecución y la Alcaldía con el pago de las planillas de avance.
“Estamos optando por conversar con estas empresas con el fin de que puedan ellos también, de manera voluntaria, acogerse a esta paralización de obras, que más que todo es una medida ‘en papeles’, en documentos legales, mientras tanto la empresa con las planillas parciales que les adelantamos, continúan en ese proceso lento de su ejecución para no detener definitivamente los trabajos”, aclaró el Alcalde.
Finalmente señaló que “esta situación no perjudicará en el tiempo de ejecución para la entrega de obras ya que la suspensión es en documentos, porque en el fondo las ni las comunidades ni las empresas desean que se paralicen los proyectos”.
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